Entrevistamos a Kiko y Shara: el dúo revelación de la temporada

- Los dos sois muy jóvenes, ¿no os da miedo no estar lo suficientemente preparados para enfrentaros a un mundo tan complicado como el de la música?
S- Yo no tengo miedo. Soy una persona que si me propongo algo, lo consigo, me cueste lo que me cueste. O por lo menos lo intento. Respeto sí se le tiene, porque nunca se sabe si lo que uno hace le va a gustar al público. Pero miedo no, creo que no.

- Si no os dedicarais al mundo de la música, ¿qué haríais en vuestra vida?
K- Ahora mismo, no sabría qué decirte. Llevo desde los 15 años dedicado a la música, dejé los estudios y todo por este mundo. Supongo que intentaría de alguna manera seguir relacionado con la música. Si no es como cantante, quizás como autor, componiendo para otros artistas...
S- Yo intentaría también estar en este mundo, pero si no triunfara en la música, pues me dedicaría a bailar. Llevo 14 años bailando flamenco. Y después estudiar algo, para tener una base y buscarme otra profesión.

-Kiko has compuesto la mayoría de las canciones del disco, ¿en qué te inspiras?
K- Tienes que tener el día. Hay veces que no me sale nada y otros días que lo primero que hago al levantarme es coger la guitarra y crear una melodía, un acorde y grabarlo en lo primero que pillo, normalmente suele ser el móvil, que es lo que tengo más a mano. No sé pienso en qué quiero contar, dejo la mente en blanco y me dejo llevar por una melodía. Las letras salen solas. Y no siempre todas sirven. A lo mejor de diez canciones, sólo una termina gustándote.

-¿La música os viene de familia?
K- Nuestro padre y nuestro abuelo cantaban en el Carnaval de Cádiz. Y es que en Cádiz el carnaval es la base del cante. Es como una escuela. Allí cuando un chaval quiere cantar, lo primero que hace es meterse en una comparsa o una chirigota. Mi padre se ha llevado 20 años cantando en los Carnavales y ver a tu padre cantar en el Teatro Manuel de Falla... nos llamó la atención.
S- Nosotros también hemos salido en alguna comparsa en Carnaval.

- Los dos habéis probado ya la experiencia de subir a un escenario. ¿Cómo fue esa primera vez?
K- Después de actuar en carnavales, creé un par de grupitos con mis amigos, pero vamos el verdadero debut fue con Los Caños. Me pasé cuatro años de gira, pero recuerdo perfectamente mi primer concierto. Me temblaban tanto las piernas que no podía ni subir al escenario. Tenía tantos nervios que la voz no me salía. Lo recuerdo como una experiencia muy especial. Cuando uno empieza algo nuevo, está nervioso porque no sabe cómo va a resultar y yo entonces tenía sólo 15 años.
S- Los nervios nunca se pierden -apunta Shara-
K- Eso es verdad. Un artista puede madurar, coge más experiencia sobre el escenario, sabe cómo tratar al público con los años, pero el pellizquito en la barriga nunca se pierde. De hecho yo creo que eso es lo que hace bonito este trabajo.
S- La primera vez que me subí a un escenario para cantar ha sido con Kiko & Shara. Figúrate en catorce años que llevo bailando flamenco, me he subido muchas veces a bailar, pero a cantar nunca hasta ahora. Recuerdo la experiencia con muchos nervios, no sabía si me iba a salir la voz. Aún no se me ha pasado esa sensación, en cada concierto que damos tengo un nudo en el estómago.

-¿Qué es lo que más os gusta del contacto con el público, con vuestros fans?
La primera actuación que hicimos juntos fue en Barcelona, con Justo Molinero, en la fiesta que organiza con Radio-Teletaxi. Había como 200.000 personas. Cantamos con otros artistas de mucho nivel. Nosotros éramos nuevos y Justo Molinero tuvo el detalle de invitarnos. La gente estuvo encantada. Salimos al escenario a cantar nuestro primer single, que aún no la conocía nadie, no había comenzado a sonar (faltaba un mes para que saliera el disco), pero el público respondió muy bien. La experiencia fue muy bonita y creo que en cada nuevo concierto alcanzamos más complicidad.

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