La presencia española se ha hecho notar y sentir entre el público del Festival de Viña del Mar, -conocido con el nombre de monstruo, por su carácter y voracidad con los artistas- que se entregó nuevamente al ritmo de David Bisbal y su arrollador baile tras el aplaudido paso por el escenario de Miguel Bosé. Tras varios días de competición, el prestigioso certamen cerrará hoy sus puertas con la entrega de la Gaviota de Plata, galardón símbolo del concurso, que España ha conseguido en cuatro ocasiones: en 1968, con el tema Palabras de Luz Eliana; en 1979, cuando Braulio cantó A tu regreso a casa; Juan Sebastián se llevó la Gaviota con Dudando, dudando, en 1980, y, por último, hace tan solo dos años, en 2003, cuando Gisela, de Operación triunfo, ganó con Este amor es tuyo.

Sobre el escenario de la Quinta Vergara, David Bisbal puso lo mejor de sí mismo para conquistar a un público que se había entregado de lleno minutos antes a Miguel Bosé, que logró un triunfo apoteósico. El cantante deleitó a los presentes con una sinfonía de sus mejores temas así como otros de su nuevo disco "Velvetina" y se alzó con la Antorcha de Plata, la Antorcha de Oro -galardones que otorga el concurso a los artistas invitados a petición del publico- y la Gaviota de Plata (símbolo del festival reservado a los triunfadores de las distintas competencias de canciones y por lo tanto algo excepcional, al igual que ocurrió el primer día con la Oreja de Van Gogh).

Por su parte, el ex concursante de Operación Triunfo salió a escena mientras aún se coreaba en el aire el nombre de Miguel Bosé, pero logró arrancar los aplausos de los presentes en varias ocasiones durante sus cincuenta minutos de actuación, llevándose además las Antorchas de Plata y de Oro.

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