La legendaria firma francesa, cuyos bolsos Kelly y sus pañuelos de seda siguen siendo deseados por mujeres de todo el mundo, ha abierto recientemente una nueva tienda en una de las avenidas más lujosas del mundo; en el 691 de Madison Avenue, en el corazón de Nueva York.

La nueva sede en la Gran Manzana se halla a la altura de la leyenda Hermès. Se trata de un singular edificio construido en 1928 en plena explosión del estilo art d’eco, y que ha sido remodelado por la arquitecta Rena Dumas en un amplio espacio de cinco niveles.

En la planta baja el cliente podrá acceder a las colecciones de prêt-à-porter, para ir descubriendo, a medida que ascienda niveles, las colecciones de complementos, joyería, marroquinería...

Aunque la marca Hermès desprende siempre un aroma clásico, que conserva desde la fecha de fundación, en 1837, se adapta a las nuevas tendencias. Como nuevo local que se precie, la tienda de la marca francesa en Manhattan cuenta con elementos que aportan un valor añadido al hecho de comprar, con una sala de exposiciones en el atelier. Y es que cada vez es más frecuente que se incorporen este tipo de actividades de arte a las tiendas de modo que comprar se convierta en una experiencia más rica.

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