Cabezas a cubierto

Ala y copa componen el sombrero, un accesorio necesario en los días de lluvia y sol que ha sido la gran estrella de los últimos desfiles como pieza que encaja en todo tipo de vestuario

El modelo borsalino creado en 1857 en fieltro para uso masculino y pieza sin la que jamás se podía ver a las estrellas clásicas del Hollywood de los años cuarenta, se ha exhibido recientemente en los mas variados materiales surgidos de los últimos avances tecnológicos.

En la pasarela de Ungaro y Givenchy se ha visto como tocado femenino y altamente favorecedor. Penélope Cruz, por ejemplo, lo utiliza con frecuencia y con ella se demuestra lo sexy que puede resultar una pieza tan masculiba.

La clásica pamela, que ya se conocía en 1794 y que adoptó su nombre gracias a la imagen de la heroína que surge de la novela del escritor inglés Samuel Richardson Pamela o la virtud recompensada, se vio paseando en los desfiles de Chloé y Max Mara. Precisamente en una de sus múltiples variaciones, la pamela ha adoptado la forma de gorro informal al llevar el ala flexible para poder ser colocada a capricho.

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