La lencería ha aportado a la vestimenta un elemento muy sexy: el corsé, que en su nueva versión dulcificada, aparece como prenda indiscutible en cualquier atuendo un poco sofisticado.

A pesar de que sigue ciñendo cinturas y aumentando y elevando el pecho, el corsé -antes renovarse que morir- ha experimentado una evolución, con materiales menos rígidos como la seda, el nylon o la gasa manifestando su aversión a desaparecer.

Si bien fue Madonna quien sacó a relucir esta prenda interior en su tour mundial de 1990, con los modelos que le realizó en exclusiva Jean Paul Gaultier, su éxito social fue tan inmediato que rápidamente otros diseñadores se emplearon a fondo en su revisitación, entre ellos el dúo Dolce&Gabbana, que lo enseñaron de forma drapeada.

Y una vez más, el corsé nos muestra su gran vitalidad en las pasarelas del 2001 con diseños de Yves Saint-Laurent, Gucci, Gaultier y Givenchy. ¡Larga vida al corsé!

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