La suya ha sido una carrera ascendente. De la tranquilidad y sencillez de su Verín natal, al bullicio de la ciudad de las luces. De sus estudios de peritaje mercantil en Orense, a la escuela de Bellas Artes de la capital francesa. De la pequeña empresa familiar de confección de piel a una de las industrias de la moda más poderosas de España...

Fue en 1982 cuando creó su primera colección de Prêt-á-Porter femenino, todo un éxito que despertó el interés de algunas de las boutiques más prestigiosas del país y le animó a abrir en París, un año más tarde, su primera tienda de ropa.
No tardaron en llegar los grandes desfiles, y Verino se vio casi sin darse cuenta participando en prestigiosos salones de Costura de París, Milán o Montecarlo.

En 1984 vendría Cibeles, y sus diseños sencillos, minimalistas, elegantes y cómodos se pasearían por la conocida pasarela madrileña en repetidas ediciones, exceptuando unos años en que su desacuerdo con determinados aspectos del certamen motivó su retirada temporal del mismo.

En 1992, Verino abrió su primera tienda en Madrid y, a partir de este momento, en años sucesivos, su negocio se ha ido expandiendo por casi todas las ciudades de España.
También en Oporto (Portugal) se ha hecho un hueco el diseñador gallego, además de haber firmado un acuerdo con los almacenes Harrod’s de Londres y los Saks de EE.UU. para comercializar sus artículos allí.

Sus materias primas naturales y esa sofisticada comodidad que caracteriza sus prendas son evidentes también en sus colecciones de hombre, que se pusieron en marcha en 1997, junto con las de gafas y complementos.

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