Sergio Dalma

Libra, 28 septiembre 1964, Sabadell, Barcelona

Empezó como cantante de bandas y coros, pero Sergio dio un gran paso al ganar el programa TV Gent d’aquí, emitido por la Televisión Española en Cataluña. Gracias a ello empezó a cantar en el club nocturno de Barcelona, etapa previa a su contrato con la discográfica Horus. Su primer disco oficial, Esa chica es mía, publicado en 1989, consiguió la categoría Disco de Platino en España, ganándose también el aprecio de Latinoamérica, donde tuvo un éxito notable.

Dos años después salió al mercado su segundo disco, Sintiéndonos en la piel, en el que incluía la canción Bailar pegados. Dalma cantó Bailar pegados en el Festival de la Canción de Eurovisión 1991, celebrado en Roma. Su cuarto puesto en la competición supuso un importante triunfo no solo para él sino también para TVE.

Nueva Vida llegó en el año 2000, consiguiendo un Doble Platino gracias a No me digas que no y Nueva Vida. En 2003 Sergio Dalma ya había comercializado nueve discos, el último titulado De otro color.
El cantante español consiguió un Doble Disco de Platino por su trabajo, dando forma a la renovación que ya había anunciado en su anterior álbum.

Además, cantó en catalán, algo que no había hecho antes y que le granjeó muy buenas críticas y el cariño del público. Con la primera canción del disco, Déjame olvidarte, Sergio alcanzó el primer puesto en varias categorías de los Premios de la Música, entre ellas la de Mejor canción en catalán.

Ya en 2010 obtuvo el premio al Disco del Año por Trece. Ese mismo año editó Via Dalma, disco en el que recopiló once clásicos de la música italiana versionados al castellano a excepción de uno, que cantó en italiano. Un año después repitió el experimento con el disco Via Dalma II, centrado en clásicos más actuales de la música italiana.
Producido por Claudio Guidetti, el álbum incluye La cosa más bella, canción llevada a la fama por Eros Ramazzoti, y Senza una donna, compuesta por Zucchero.

En 2013 llegó a los mercados Cadore 33, trabajo secuela de Via Dalma I y II, que debe su título a la calle de Milán en la que fueron grabados los dos álbumes previos.

Carta Astral

Que pertenece al artístico signo de Libra se nota en su sonrisa y las sensaciones que transmite.
Está regido por Venus, el planeta del arte, que destaca en su carta astral al formar parte de una especial configuración que apunta a Júpiter en Tauro, de ahí su característica voz.
Además, Venus está ubicado en el signo de Leo, lo que le otorga pasión y necesidad de ocupar el centro de la escena.
Sin embargo, su luna, en el signo de Cáncer, le confiere una especial sensibilidad combinada con cierta timidez, aunque a este toque lunático le debe unos sentimientos a flor de piel que seguro le ayudan en la interpretación artística.

Más sobre

Regístrate para comentar