Las hermanas Chávarri, desoladas en el último adiós a su padre

El diplomático Tomás Chavarri del Rivero, padre de Marta y María Chavarri, falleció la noche del pasado domingo tras permanecer ingresado desde el pasado 26 de diciembre a causa de un infarto cerebral. Su familia le ha dado el último adiós esta mañana, en el cementerio de La Almudena de Madrid, donde sus restos han sido incinerados.

Su viuda, Carolina Thieu, vestida completamente de negro y cubriéndose los ojos con unas gafas oscuras, era consolada por Natalia Figueroa, (hermana de la primera esposa de Tomás Chavarri, Matilde, que falleció en 1979) y su marido, Raphael. La ceremonia, por deseo de la familia, fue muy privada y con la discreción que siempre caracterizó a Tomás Chavarri. Sus hijas Marta, Isabel y María, que está embarazada de su segundo hijo y a quien acompañaba su marido, Javier Fitz- James Stuart, se mostraron muy afectadas por el repentino fallecimiento de su padre. Con ellas estaban sus hermanos, Gonzalo, Fernando y Carlos, estos dos últimos nacidos en el matrimonio del diplomático con Carolina Thieu.

Una dilatada carrera diplomática
Tomás Chavarri del Rivero ostentó su cargo vitalicio de Embajador con una humanidad que sorprende a propios y extraños. Su dilatada trayectoria en el mundo de la diplomacia y el protocolo comenzó en 1962 como Agregado Cultural en Berna, desde entonces ocupó múltiples puestos de responsabilidad.

En 1972, regresó a España como Subdirector General de Asuntos Multilaterales del Ministerio de Asuntos Exteriores, cargo que ocupó durante siete años. Seis años más tarde, se trasladaba a París como Representante Permanente de España ante la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), ya con categoría de embajador. Este mismo cargo lo ocupó después en las embajadas españolas de Arabia Saudí y Tailandia, además de ejercer el cargo de Jefe de Protocolo del Estado entre 1987 y 1990.

Fue galardonado con numerosas condecoraciones, entre otras Gran Cruz del Mérito Civil (1979); Comendador de Número de la Orden de Isabel La Católica (1975) y de la Orden de Carlos III (1990); y recientemente, en febrero del pasado año, la Medalla al Mérito en Protocolo y Ceremonial Internacional. Hombre de gran inquietud cultural y maestro de muchas generaciones, profesaba una gran simpatía y cordialidad tanto en su entorno social y profesional como en el ámbito universitario donde realizaba su actividad profesional como Profesor de Protocolo Internacional desde 1998 en la Escuela Internacional de Protocolo. Por otra parte, su primera experiencia editorial fue la publicación del libro "Protocolo Internacional. Tratado de ceremonial diplomático" publicado en el año 2005 por Ediciones Protocolo.

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