«No te vayas, no te vayas»
—¿Y tu madre?
—La pobre me decía:«No te vayas, no te vayas».Y mis hermanos igual.

—¿Supo Jesús que había habido esa pelea?
—Sí, porque estaba presente.

—¿Fue simplemente testigo o intervino en algún momento? (S
—Bueno, algo dijo.

—¿Tomó partido?
—Sí, a favor mío.

—De todas maneras,¿qué postura tan difícil la de Jesús también?
—Yo no quiero meter a Jesús en nada de eso, pero, como ya he dicho, creo que mis hermanos son los que debieran haber hablado. Lo que tiene narices es que yo tenga que defender a mi madre y que ninguno de mis hermanos se enfrente.

—Las cosas parecen estar peor de lo que parecen, entonces.
—Están en el punto de que, para mi padre, mis hermanos y yo no existimos, salvo Jesús. No nos habla ni nada. Me ha dicho que lo que yo tengo que hacer es trabajar y olvidarme de que él existe.

—A lo mejor le has entendido mal, Carmen.
—Me lo dijo así. Ya ni voy a la finca, y cuando lo hago es para ver a mi madre. Estoy una horita y me voy porque no quiero provocar situaciones de enfrentamiento con mi padre que puedan hacer sufrir a mi madre.

«La procesión va por dentro»
—No hemos hablado de ti.
—La procesión va por dentro. Yo no puedo ponerme a llorar delante de nadie ni tampoco lo voy a hacer. Me aguanto muchísimo. Carros y carretas. Discuto con mi padre y luego voy a la «tele» y se meten con él..

—Desde luego,no es un trago fácil.
—Por eso tengo que gastar bromas, porque si no,¿qué hago?¿Morirme? Es mi padre. Ahora bien, que no toquen a mi madre o a mis hermanos.

—¿Qué tal con Jesús?
—Me llevo muy bien con los tres.

—Suele suceder que hay algún hermano o hermana con quien más te compenetras.
—Quizá con Víctor, el pequeño, porque vive en la finca y le veo siempre. Pero todos son muy buenos.

—Quien ha adoptado una posición muy buena ha sido tu cuñada.
—María José es muy buena.

—Con lo que también tiene que aguantar.
—Desde luego. Te repito lo que decía antes: hay gente empeñada en destruir a mi familia.¿Por qué tienen que ensañarse con nosotros, si no hemos hecho nada?¿Qué pasa, que antes, porque se les abría la puerta y sedaba de comer a todo el mundo, éramos muy simpáticos? Mi hermano Jesús sigue siendo la misma persona, simplemente que antes se aprovechaban de él y era bueno, y ahora ya no.

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