Perseverancia

Psicología

Entrenar la perseverancia, un gran valor de las personas resilientes

La firmeza, decisión y constancia en la manera de ser o de actuar puede acercarte a alcanzar tus metas y objetivos

by Gtresonline

En los últimos años, un concepto está cobrando fuerza en el campo de la psicología. Se trata de la resiliencia y habla de la capacidad de superar situaciones complicadas, de sobreponerse para poder avanzar. Para hacer frente a la adversidad, estas personas tienen un pensamiento realista, preciso y abierto. Además, tratan de no sacar conclusiones apresuradas e interpretan la realidad de una forma más correcta. La aceptación es una de las 'virtudes' que tiene toda persona resiliente, fundamental para que nuestro bienestar emocional no se vea excesivamente alterado ante un cambio inesperado. Sin embargo, esta cualidad no es la única necesaria para superar los golpes y seguir proyectando el futuro.

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¿Qué es la perseverancia?

La perseverancia es la firmeza y constancia en la manera de ser o de actuar y una capacidad que nos acerca a nuestros objetivos. Un concepto, sin duda, directamente ligado con el de resiliencia. La persona perseverante no conoce límites; es decidida y continúa luchando hasta que consigue lo que se propone, siempre dentro de unos parámetros realistas. No obstante, aunque pelee contra viento y marea para alcanzar el éxito, únicamente lo logra a través de medios lícitos con esfuerzo, voluntad, fortaleza y, sobre todo, una gran dosis de paciencia.

La perseverancia no solo sirve para cumplir nuestros sueños, sino también para ayudar a levantarnos en los momentos difíciles, en los que no encontramos fuerzas para seguir adelante. Esta cualidad permite que las personas no abandonen aquello que se proponen ante la primera dificultad o sobresalto.

No obstante, como casi todo en la vida, la perseverancia también tiene su lado negativo y por eso se debe saber cuándo perseverar y cuándo es preferible abandonar. Una persona puede invertir mucho esfuerzo y tiempo en algo que no produce ni va a producir ningún resultado positivo. En estos casos, hay que hacer un alto en el camino, centrar los esfuerzos en la búsqueda de nuevas estrategias para alcanzar el objetivo deseado y, por supuesto, rescatar lo aprendido frente a los errores cometidos.

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¿Cómo ser perseverante?

Aunque la perseverancia es, hasta cierto punto, algo innato, también es una habilidad que se puede desarrollar. Lo más importante es creer en uno mismo. Las personas perseverantes destacan por ser firmes, fuertes y seguras, que están convencidas de que están suficientemente capacitadas para lograr lo que se propongan. Intentan mantener una actitud positiva, especialmente en los momentos de flaqueza, y evita los pensamientos negativos. En este sentido, es importante rodearse de un círculo sano y positivo.

Otro de los aspectos más importantes para ser una persona más perseverante y, por consiguiente, resiliente, es la capacidad de adaptación al cambio y la flexibilidad. No obsesionarse con lo que se considera que debería suceder, aceptar lo que realmente sucede y aprender a saltar cualquier obstáculo o problema inesperados surgen en tu camino.

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