Verano, el mejor momento para practicar deporte en familia

Hacer ejercicio con los hijos fomenta el cariño, la complicidad, refuerza el vínculo, ayuda a transmitir valores y es indispensable para gozar de buena salud.

Dr. Eduardo Junco


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Practicar deporte en familia debe considerarse una parte fundamental de la crianza de nuestros hijos. Es cierto que la enseñanza escolar y el desarrollo intelectual ocupan casi todo el tiempo de nuestros hijos y que nosotros, los padres, ponemos más interés en sus resultados académicos que en sus actividades deportivas. Pero no por ello debemos olvidar la importancia que realmente tiene el ejercicio, y debemos dar todas las facilidades para que se aficionen.

Hay que ayudarles a que el forme parte de su día a día, practicándolo con ellos, acompañándoles o dándoles consejos. Y es que el ejercicio físico es esencial para el correcto desarrollo del niño y para su madurez tanto física como intelectual. 

¿Cuándo debemos comenzar a motivarles? Durante la segunda infancia y la adolescencia. Es entonces cuando podemos despertar su aficción y ayudarles a que tomen consciencia de la importancia de este para su salud actual y futura.

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Ejercítate con tu hijo

Poder hacer deporte con tu hijo es un privilegio y una gran satisfacción. Además, permite participar en un aspecto trascendente: la formación de su personalidad y su educación. Realizar deporte con él es también muy beneficioso para fomentar el cariño, la compenetración, el conocimiento y la cercanía y un beneficio inmediato para la salud de todos.

Asimismo, mejora la relación, la compenetración, facilita la convivencia, aumenta el vínculo, es el escenario ideal para trasmitir ciertos valores, como la constancia, el compañerismo, la competitividad, el sacrificio y muchas otras virtudes inherentes a la práctica deportiva. Es también una razón y un buen momento para trasmitirle el amor a la naturaleza y al placer de la vida al aire libre. No hay que olvidar que las aficiones que se adquieren en edades tempranas de la vida, no se abandonan nunca.

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Beneficios en su salud

Indudablemente, hacer ejercicio físico, junto a una alimentación sana y equilibrada, es la mejor manera para prevenir enfermedades y fortalecer el organismo. En el caso particular de los más pequeños, los beneficios son los siguientes:

  • Incremento de la talla y el peso de forma natural y regular.
  • Mejora el rendimiento de las funciones cardiacas y respiratorias.
  • Desarrolla de forma armónica la musculatura y favorece el equilibrio y la coordinación.
  • Acostumbra a trabajar en equipo, a compartir, estimula el nivel de competitividad y favorece la amistad y el compañerismo.
  • Favorece la capacidad de concentración en los estudios.
  • Aumenta el apetito, produce relajación y mejora la calidad del sueño.

Por todas estas razones, hacer deporte con vuestro hijo debe ser considerada como una actividad indispensable en vuestra relación, pues creará hábitos, costumbres y recuerdos que mantendrá toda la vida.

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Cómo motivarle a hacer deporte 

La premisa inicial y más importante es que le guste esa actividad deportiva, que disfrute practicándola y que no la haga por presión o por obligación. Hay una amplia variedad y es recomendable hacer partícipe al pequeño de la elección. A continuación, enumeramos cuatro ejemplos de deportes aeróbicos aptos para ellos:

Excursionismo o senderismo. Es una actividad muy adecuada para la práctica deportiva padre e hijo. Consiste en caminar por trayectos de montaña previamente establecidos, de características pintorescas y con diferentes grados de dificultad, que naturalmente estarán adaptados al nivel del niño. Es muy asequible, favorece el contacto con la naturaleza y andar es la actividad física más natural.

Natación. Se trata de un deporte muy completo. Es el ejercicio que estimula más intensamente las funciones del corazón y las respiratorias, así como el desarrollo  simétrico de la musculatura.  Los escenarios, la playa y la piscina, la indumentaria, la época del año y el entorno, hacen de ella una actividad ideal para practicarla juntos.

Cicloturismo. Es una forma de unir el deporte de la bicicleta con el turismo rural. Es una actividad adecuada para practicarla en familia, por la íntima convivencia que proporciona y las diferentes situaciones que se pueden producir durante los trayectos y las excursiones.

Esquí. Es un deporte ideal para todos los miembros de la familia en invierno. La tradicional “semana blanca” escolar es una buena oportunidad para aficionarse. Se trata de un deporte aeróbico, simétrico y que estimula el desarrollo de las extremidades inferiores y mejora el equilibrio, el ritmo y la coordinación. Nos pone en contacto con la naturaleza en un entorno incomparable.

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