¿Qué podemos hacer si a los niños les duelen los dientes?

La erupción de los nuevos dientes no es causa directa de enfermedad, pero origina molestias y una gran ansiedad que hace que los niños quieran morder todo tipo de objetos.

Dr. Eduardo Junco, Pediatra.


Colabora desde hace más de 20 años en la revista ¡HOLA! con artículos de divulgación y actualidad​ médica. ​En esta pequeña sección encontrarás información sobre todos los temas que afectan a nuestra salud y bienestar diarios​. Y todo ello contado con un estilo ameno, didáctico y profesional.​

La erupción de los dientes en el niño es un proceso fisiológico de gran trascendencia en su desarrollo, pues diferencia dos épocas muy diferentes en la forma de alimentarse: la época de la lactancia, en la cual sólo se alimenta de leche y, por tanto, sólo necesita el reflejo de succión; y la época de la masticación de alimentos sólidos, en la que necesita diferentes piezas dentarias, que van apareciendo en sus maxilares a lo largo de los meses.

El momento y la secuencia de la erupción de los nuevos dientes es una característica de la maduración y aunque existe un calendario (incisivos inferiores centrales a los 7 meses, incisivos superiores a los 8, laterales a los 10 meses, premolares a los 14 meses, caninos a los 18 meses y molares a los 24 meses) para un total de diez piezas en cada arcada dentaria, no en todos los niños es igual, ya que el ritmo y la velocidad de erupción viene marcada por la herencia.

dientes-ninosVER GALERÍA

En contra de la creencia general, debemos recordar que la erupción de los dientes nunca es causa directa de enfermedad. Los dientes no provocan fiebre, ni tos ni diarrea. Lo más que originan son molestias y desasosiego. Eso sí, la erupción dentaria ocasiona en los niños gran ansiedad para morder todo lo que llega a sus manos, con la consiguiente contaminación bacteriana de la cavidad bucal, circunstancia que favorece la aparición de infecciones.

La época de la erupción dentaria se caracteriza por un aumento de la ansiedad, en ocasiones pérdida del apetito, sueño más intranquilo, aumento del babeo, mayor facilidad para la contaminación bucal, dermatitis perioral y mayor propensión a las infecciones respiratorias y digestivas.

Soluciones

  • El “mordedor” puede aliviar las molestias, tranquilizar al niño y facilitar la erupción dentaria.
  • En ocasiones, y sobre todo por las noches, pequeñas dosis orales de Paracetamol pueden ser beneficiosas.
  • Existen productos farmacéuticos que, aplicados sobre las encías, pueden aliviar las molestias.
  • Prevenir la aparición de maceración y eczemas en los labios y la región peribucal.

Más sobre: