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La importancia de los isométricos si quieres dormir mejor

Los isométricos están dando mucho que hablar en el mundo del 'fitness', incluso vemos a muchas 'celebrities' como Cristina Pedroche compartiendo en sus entrenamientos este fantástico ejercicio para ponernos en forma. Pero, ¿sabías que también es un remedio infalible para descansar mejor y aumentar la calidad de nuestro sueño?

by hola.com

Si no estás muy familiarizado con el curioso mundillo de los gimnasios, puede que la palabra isométricos te suene un poco 'a chino', pero, en realidad, todos hemos practicado alguna vez este tipo de ejercicios (aunque solo fuera en las clases de gimnasia del instituto). Se trata de ejercicios tan populares como las 'planchas' (del inglés, planks), o el conocido como 'el puente' (muy popular en Pilates y, posiblemente, el más socorrido de todos los ejercicios para tonificar glúteos), y que, basicamente, consisten en contraer nuestra musculatura durante unos segundos para, inmediatamente después, relajar y liberar la tensión de todo el cuerpo.

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Sin embargo, además de conseguir un físico 10, los expertos y entrenadores de Infinit Fitness nos dan una clave que desconocíamos sobre este entrenamiento: pueden conseguir mejorar notablemente nuestro descanso. ¿Cómo? Muy sencillo: aplicando esta mecánica de trabajo a las zonas que están directamente relacionadas con el descanso. Es decir, cervicales, trapecios, mandíbula, cuello...

"Si tomamos como referencia la zona cervical, toda la estructura del cuello, base de la cabeza y periféricos, podemos trabajar isométricos tensionando zonas como mandíbula, cuello, trapecios, omoplatos y deltoides superior (es decir, hombro). La contracción viene seguida de una vuelta a la normalidad; lo que provocará que la zona se destense después de esa contracción. Con estos movimientos, el cuerpo reacciona mandando más sangre a la zona, lo que mejora la circulación y, además, permite la entrada de más cantidad de nutrientes en las zonas musculares. Fruto de este aumento de sustancias se produce una expulsión natural de residuos provocados por el estrés y por determinadas posturas poco aconsejables que mantenemos a diario. Esto se traduce en un aumento inmediato de la capacidad viscolástica del cuello. Es decir, al relajarse toda la zona, el cuello se destensa, elimina el estrés y se vuelve más flexible. De esta forma, el descanso será de mayor calidad, reparador y 100% profundo", explican.

¿Cuáles son esos ejercicios que podemos hacer para tener un sueño reparador?

Los expertos de Infinit Fitness nos revelan los tres ejercicios más efectivos para dormir como un bebé:

  • En posición sentada, con la espalda recta. Apoyamos nuestra mano derecha en el lateral derecho de la cabeza, empujamos con la mano levemente como queriendo desplazar la cabeza hacia la izquierda, pero frenamos este impulso con la musculatura del cuello. Empujamos durante 10 segundos y después relajamos. Repetimos tres veces con cada lado.
  • Para este segundo ejercicio, nos tumbamos boca arriba. Llevamos las dos manos a la frente e intentamos levantar la cabeza. No podremos porque nuestras manos frenan este movimiento, pero sí conseguiremos tensionar por unos segundos. Después, relajamos. Repetiremos este ejercicio tres veces durante 10 segundos.
  • De nuevo, buscamos el mismo movimiento que en el ejercicio anterior, pero esta vez boca abajo. En lugar de empujar con la frente, empujaremos con la parte trasera de la cabeza. Tensionamos y relajamos. Repetimos tres veces durante 10 minutos.

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Después de estos ejercicios, y para asegurarnos de que la musculatura queda totalmente relajada, sería recomendable estirar bien la zona cervical. Estos tres estiramientos te ayudarán:

  • En posición sentada y espalda recta. Apoyamos la mano en la parte alta de la cabeza y la llevamos suavemente hacia un lateral (notaremos cómo el lado opuesto se estira). Sólo necesitamos que se produzca un leve estiramiento, no perseguimos que duela ni que nos resulte incómodo. Aguantamos 8 segundos y cambiamos de lado.
  • En posición sentada y espalda recta. Apoyamos nuestras manos en la zona de la coronilla y desplazamos la cabeza hacia delante, como si quisiéramos tocar nuestro pecho con la barbilla. Es importante no doblar la espalda. Haremos este ejercicio un par de veces aguantando ocho segundos.
  • En posición sentada y espalda recta. Las manos apoyadas en las rodillas y el cuerpo relajado. Movemos la cabeza a un lado (como si quisiéramos ver algo que estuviera justo alineado con nuestro perfil). Aguantamos en la posición máxima sin que se produzca incomodidad durante cinco segundos. Repetimos el ejercicio con el otro lado.

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Es importante que esta rutina la hagamos justo antes de irnos a la cama, ya que si lo hacemos a las cinco de la tarde nuestro cuerpo volverá a tensarse con nuestros compromisos y obligaciones. De esta forma, ¡conseguiremos que nada nos perturbe el sueño! ¡Disfrutad del momento!

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