¿Cuándo podemos empezar a enseñar al bebé a nadar?

La natación para bebés es una actividad que les permite aprender a mantenerse a flote y que, sin duda, unirá a la familia en las actividades acuáticas. Te explicamos cuándo pueden comenzar.

Dr. Eduardo Junco, Pediatra.


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¿Cuándo enseñar al bebé a nadar? Seguro que te lo habrás preguntado alguna vez. La natación, flotar y progresar en el agua, son actividades físicas muy selectivas y que exigen una madurez y una coordinación de las estructuras osteoarticulares y respiratorias que un bebé o un niño pequeño no tienen. Cuando hablamos de natación para bebés, nos referimos a la capacidad del niño para sostenerse o flotar en el agua el tiempo suficiente como para ser atendido por un adulto y así evitar un grave accidente. La adaptación al medio acuático, facilitada por su proximidad con la vida fetal y la persistencia de un reflejo “ancestral” son las condiciones que facultan este aprendizaje.

¿A qué edad pueden comenzar?

En un principio, según señalaban los expertos, el bebé podría comenzar a familiarizarse con el agua desde edades muy tempranas, a partir de las seis semanas de vida.  Esta edad parece un poco temprana y, efectivamente, con el tiempo se ha ido retrasando el comienzo de esta enseñanza hasta dejarlo entre los cuatro y los seis meses de edad.

La razón principal que aducían para recomendar un inicio tan temprano era que hasta los nueve meses el niño mantiene un reflejo en su glotis conocido como de “protección respiratoria”, que bloquea la entrada de agua en los pulmones al entrar ésta en contacto con las vías aéreas respiratorias superiores.

Como es lógico, la natación para bebés no persigue el aprendizaje técnico de la natación. Lo que pretende es conseguir que el este sea capaz de realizar los movimientos suficientes para mantenerse a flote en el agua y, a ser posible, progresar en una determinada dirección.

El aprendizaje precoz de la natación da tranquilidad a los padres y proporciona a los pequeños recursos que, en determinadas circunstancias, pueden ser de importancia vital para su salud y para su vida.

Tendencias actuales

En los últimos años, han existido voces autorizadas partidarias de moderar el contacto tan temprano con el agua y la enseñanza precoz de este ejercicio acuático y retrasarlo hasta el año de edad e, incluso, hasta los cuatro años.  Las razones esgrimidas están basadas en la experiencia de estos últimos años.

Los expertos consideran que, dada la inmadurez pulmonar e inmunológica del bebe, los riesgos de contaminación o de infecciones en el agua de piscinas climatizadas es bastante elevado. De hecho, alteraciones cutáneas, otitis de repetición o infecciones del aparato respiratorio son complicaciones relativamente frecuentes en los niños menores de un año que practican la enseñanza de la natación a edades tempranas.

Matronatación: clases para bebés 

La matronatación  es una actividad de estimulación que se realiza en el agua junto a sus padres y que le sirve al pequeño para ponerse en contacto con un medio diferente, y aprender, jugar y disfrutar en él.

No es un método para aprender a nadar, sino un medio de aumentar el apego y el vínculo que le une a sus progenitores. En esta actividad disfrutan todos por igual, y es un método útil y divertido para estimular el desarrollo psicomotor del bebé y del niño.

Cualquier edad es buena para aprender a nadar, pero cuanto más precozmente se aprenda a flotar en el agua y a progresar en ella, mayor tranquilidad tendrán los padres para disfrutar del baño, de los deportes náuticos o de cualquier otra actividad relacionada con el agua. Y es responsabilidad de los padres que los niños sepan nadar o se mantengan a flote sobre el agua en edades tempranas de la vida.

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