¿Cuándo debemos consultar con el médico si tenemos el sueño alterado?

Además del insomnio, sin duda el problema del sueño más conocido, existen otros trastornos que impiden que puedas dormir bien. Las consecuencias de un sueño poco reparador son irritabilidad, cansancio y fatiga diurna, falta de concentración, entre otros. Lo más conveniente es que consultes lo antes posible al médico y no te automediques.

Dr. Eduardo Junco, Pediatra.


Colabora desde hace más de 20 años en la revista ¡HOLA! con artículos de divulgación y actualidad​ médica. ​En esta pequeña sección encontrarás información sobre todos los temas que afectan a nuestra salud y bienestar diarios​. Y todo ello contado con un estilo ameno, didáctico y profesional.​

Dormir es una actividad imprescindible para la vida. Hacerlo bien, descansar, sin previa medicación y tener un sueño tranquilo y reparador es de enorme trascendencia para disfrutar de una buena salud física y psíquica.
Sin embargo, no hay que olvidar que pasamos un tercio de nuestra vida dormidos y que la vida subconsciente, durante el sueño, tambien es vida, por lo que cualquier circunstancia que altere o modifique esta vida nocturna, puede repercutir, y de hecho siempre lo hace, en la vida diurna durante la vigilia. Vamos a ver qué puede producir problemas de sueño y cuáles son los factores de riesgo de insomnio

¿Qué es el sueño alterado?

Se entiende por alteraciones del sueño a aquellas patologías que se presentan cuando estamos dormidos o antes de iniciar el descanso nocturno y que afectan directamente al desarrollo del sueño, al ritmo del sueño y la vigilia o repercuten en el rendimiento y bienestar al día siguiente, durante la vigilia. Unas afectan a la calidad, otras a la cantidad, en unas ocasiones las alteraciones tienen su origen en la estructura del propio sueño y, en otras, están provocadas por disfunción de otros órganos o sistemas que intervienen en el sueño de forma indirecta, pero al fallar, lo alteran o lo modifican.

Lee: Deporte: un remedio eficaz contra el insomnio

Cuando hablamos de alteraciones del sueño, nos referimos a:

  • Insomnio.
  • Parasomnias.
  • Apnea del sueño.
  • Síndrome de piernas inquietas.
  • Narcolepsia.

La mayoría de las alteraciones del sueño nos causarán trastornos que nos obligarán a consultar con el médico de cabecera o con un especialista, en tanto en cuanto, éstas repercutan sobre nuestro rendimiento diurno y alteren nuestras actividades, provocando dificultad para la concentración y para mantener la atención, aumento de la irritabilidad, cansancio matutino y sueño diurno. En otras ocasiones la alteración del propio sueño, como en las parasomnias, nos creará problemas durante el descanso nocturno y son ejemplos de ello, el sonambulismo, los terrores nocturnos o la enuresis nocturna.

En la actualidad existen ya especialistas en patologías del sueño y tambien se han creado en diferentes hospitales servicios conocidos como Unidades del Sueño dedicadas al estudio, el diagnostico y el tratamiento de las alteraciones que se presentan durante el sueño y que repercuten en la salud y el bienestar durante la vigilia.

Lee: Di adiós al insomnio con la medicina natural

¿Qué es el insomnio?

Es la más universal de las alteraciones del sueño y consiste, como todo el mundo sabe, en la disminución en la cantidad y calidad de horas de sueño y con mayor frecuencia en la tardanza en iniciarlo. Ésta es la forma más frecuente de insomnio, la del comienzo de la noche, y la persona que lo padece acaba durmiéndose tarde, agotada y agitada y luego se levanta cansada y con la sensación de no haber dormido. Es la consulta médica más frecuente sobre el sueño y una de las patologías que generan mayor consumo de fármacos en nuestra sociedad y en nuestro entorno.

Lee: Arrugas en la cara y postura para dormir

¿Y las parasomnias?

Las parasomnias son las alteraciones del comportamiento y la conducta que se producen durante el sueño y que pueden alterarlo o disminuir su calidad. Son más frecuentes en niños y adolescentes, afectan más a los varones, pueden ser recidivantes (recurrentes) y en la mayoría de los casos mejoran o desaparecen tras el desarrollo.

Las parasomnias son procesos aparentemente benignos y sin graves repercusiones sobre la salud, aunque algunas de ellas dan lugar a disminución en la calidad de vida, importantes alteraciones domesticas y a riesgos potenciales para la integridad física.

El sonambulismo, los terrores nocturnos, la somniloquia, el bruxismo, la enuresis nocturna, la parálisis del sueño y las pesadillas, son algunas de las parasomnias más frecuentes.

Lee: Obesidad y falta de sueño, ¿cuál es su relación?

¿En qué consiste la apnea del sueño?

Este síndrome se caracteriza por episodios recurrentes durante el sueño en el que existe una limitación del paso del aire, con ronquidos, paradas respiratorias y colapso de la vía aérea, disminución de la saturación del oxígeno en sangre y microdespertares.

Los dos síntomas omnipresentes de la apnea del sueño son el ronquido y las paradas respiratorias, que dan lugar a un sueño ineficaz, entrecortado y poco reparador. Las consecuencias son la cefalea matutina, el cansancio, la falta de concentración, el bajo rendimiento escolar o laboral y el sueño diurno permanente.

Lee: Apnea del sueño: ¿qué se esconde tras este problema?

Síndrome de las piernas inquietas

Es una enfermedad del sistema nervioso periférico caracterizada por la necesidad imperiosa de mover las piernas durante la noche y durante el reposo, a causa de sensaciones desagradables en las extremidades inferiores, molestias y dolor, de tal forma que el paciente solo siente alivio si se levanta y camina. Su origen y mecanismo de producción son desconocidos y altera de forma notable el sueño nocturno y la calidad de vida.

Lee: ¿Qué hay detrás del Síndrome de Piernas Inquietas?

¿Cómo se definie la narcolepsia?

Esta alteración del sueño se caracteriza por somnolencia diurna irresistible, crisis de cataplejía (pérdida repentina de movimiento), parálisis del sueño y alucinaciones. Aunque no se sabe la causa exacta que produce esta enfermedad, se sospecha que puede tener una base autoinmune así como que sea un problema de trasmisión genética, pues existen frecuentes casos de incidencia familiar. El tratamiento se realiza a base de farmacoterapia estimulante.

Más sobre: