Más de lo que imaginas en Pisa, un pedacito de la Toscana

Del Campo dei Miracori a la evocadora Volterra o la costera Marina di Pisa. Nuestro viaje en imágenes discurre hoy por esta provincia del norte de Italia que lleva el nombre de su capital. Un álbum fotográfico que es solo una pincelada de lo que guarda.

by hola.com
Pisa es una urbe fascinante. A orillas del Arno, está repleta de edificios románicos, iglesias góticas, palacios y piazzas renacentistas y animadas calles que componen un conjunto difícil de olvidar, especialmente por su Piazza dei Miracoli, su Campo de los Milagros, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Pero más allá de lo que alcanza la vista desde lo alto de su torre inclinada, la provincia a la que da nombre encierra pueblos amurallados llenos de historia, centros termales famosos por sus saludables aguas, fortalezas, joyas arquitectónicas, villas marítimas, bosques y paisajes evocadores para descubrir con calma.
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Aunque su conjunto monumental de la plaza dei Miracoli está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Pisa es mucho más que una simple torre, es un centro urbano cargado de arte e historia, donde brilla un románico marmóreo y luminoso: el románico pisano. Photo by Massimo Lenzo.  
La Catedral de Santa María Asunta (el Duomo) fue construida en 1064 para celebrar la grandeza de Pisa, potente República Marítima de la época. Un templo de mármol blanco como la nieve, como aparece definido en la lápida de su arquitecto, Buscheto di Giovanni Giudice, dividido en cinco naves y coronado con una espléndida cúpula rodeada por una logia. Delante de la catedral se encuentra el Baptisterio, del mismo estilo románico, iniciado en 1152 y finalizado en el siglo XIV con la incorporación de elementos góticos. De forma cilíndrica, mármol blanco y rodeado de arcadas apoyadas sobre columnas, dispone en su interior de una excepcional acústica y organiza su espacio de una forma muy sobria alrededor de una pila bautismal. Izp. Photo by by Tyler Westcott. Derech. Photo by HarshLight. 
Sobre el prado verde de la plaza dei Miracoli se levantan cuatro blanquísimas obras maestras del arte monumental medieval, las más representativas de Pisa, el Duomo, el Baptisterio, el Cementerio Monumental y el Campanario, desde la que está tomada esta imagen y donde no hay turista que se resiste a hacerse la típica foto intentando sujetar esta popular torre inclinada. Photo by Priscillajp. 
La Plaza dei Cavalieri es, después del Campo dei Miracoli, la más conocida de Pisa. A ella se asoman un buen puñado de edificios e iglesias renacentistas, entre los que destaca el Palacio dei Cavalieri, una elegante construcción del siglo XVI. Photo by Lucarelli. 
A orillas del Arno, la iglesia de Santa María de la Espina es una joya auténtica del gótico pisano. Construida en 1230, fue originalmente conocida como Santa María di Pontenovo, aunque su nombre actual se deriva de la presencia de una espina, reliquia presuntamente perteneciente a la corona de espinas de Cristo traída a Pisa en 1333. Photo by Danae. 
Frente la estatua de Cosimo I que preside la plaza dei Cavalieri de Pisa se encuentra el Palacio dell Orologio, construido como sede de la enfermería de los Caballeros de la Orden de San Stefano. Su rasgo más particular es el puente que une dos torres en ruinas pertenecientes a la familia de los Condes Della Gherardesca. En una de ellas fue donde se dejó morir de inanición al Conde Ugolino y a otros miembros de su familia sospechosos de traición a la patria en 1288, como recoge Dante Alighieri en la Divina Comedia. Photo by Andrea Nard. 
El castillo Tonini domina la pequeña ciudad de Buti, en las laderas orientales de la Monti Pisani, a orillas del Río Magno. Photo by Danae. 
En el interior de la Toscana, Casciana-Terme es un bello pueblecito conocido desde la antigüedad por sus aguas termales, que brotan a 36º. Photo by Terme di Casciana. 
Los bosques de castaños, símbolo de Castelnuovo Val di Cecina, rodean esta pequeña localidad medieval de estrechas calles adoquinadas, puentes renacentistas y espectaculares vistas sobre el valle, un perfecto lugar para caminatas y excursiones por los alrededores. Photo by Massimo Lenzo. 
Conducir por la tierra rojiza de la Toscana es disfrutar de su campiña de ondulante paisaje, sus colinas de viñedos cultivadas desde hace siglos, sus pueblos aquí y allá con encanto o la belleza sublime de ciudades como Pisa cargadas de arte. Photo Getty. 
La provincia de Pisa se extiende hasta la costa y tiene en Marina di Pisa (en la imagen), con sus características villas de estilo liberty, y Tirrenia, rodeada de campos, sus localidades marítimas más frecuentadas. Photo by Hippydream. 
Vista de la curiosa disposición de Montopoli, próxima a Pisa. La bellísima localidad preserva sus características medievales en sus callecitas angostas, sus casas con torres y bellas fachadas, sus iglesias, palacios y plazas, en especial la de San Giovanni, donde se encuentra la Catedral, del siglo XII. Photo by Ganimede1984. 
Bosques, pantanos y una variada vegetación mediterránea conforman el Parque Natural Migliarino San Rossore, un valioso espacio protegido próximo a la costa. Photo by Massimo Lenzo. 
En el interior de la provincia de Pisa se descubren dos pueblos con mucho encanto. San Miniatio, en lo alto de tres pequeñas colinas desde las que se domina el valle de Arno, está protegido por un recinto medieval bien preservado y es la ciudad de origen de la familia Bonaparte. A la derecha, Montescudaio, un pequeño pueblo del interior, a unos 12 km del mar, de estrechas callejuelas, arcos y bodegas típicas, donde se elaboran vinos con denominación de origen. Photos by Massimo Lenzo. 
Volterra es un pueblo lleno de historia. De origen antiquísimo, conserva interesantes vestigios etruscos y romanos y un evocador centro histórico de estilo medieval. Entre sus monumentos principales destacan el Duomo, el Palacio dei Priori y la imponente fortaleza renacentista. Photo by Bob Jagendorf. 
Al sur de la provincia de Pisa y próximo al mar, el pequeño pueblo de Riparbella es un laberinto bien conservado de callejuelas medievales, palacios y un castillo en uno de sus extremos que la poderosa familia Medici convirtió en una de sus posesiones feudales. Photo by Massimo Lenzo. 

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