Máscaras, ruido y color en el Entroido de Ourense

Si todavía no tienes decidido a dónde vas a viajar en las próximas semanas, empieza a pensar en Galicia. Y no sólo porque sea Año Xacobeo, sino porque en estos días los valles y montañas del paisaje ourensano celebran un ancestral carnaval muy particular, que aquí se conoce como Entroido.

by hola.com

nullVER GALERÍA

Ourense ya ha dado el pistoletazo de salida al Carnaval, una fiesta no sólo para ver, sobre todo para vivir e incluso para degustar. Si no fueran por el color y la música, a nadie se le ocurriría pensar que algo tiene que ver con los de Venecia, Río de Janeiro o Tenerife. Pero por su peculiar iconografía, su tipismo y tradición sea quizá uno de los más sorprendentes, y también desconocidos, amén de una continua sorpresa, sobre todo si vas a disfrutarla por primera vez. La magia, el misterio, el jolgorio y el desenfreno son los protagonistas de esta fiesta cimentada sobre antiguos rituales, especialmente en los cinco carnavales declarados de interés turístico en la provincia, ¿con cuál te quedas?

Gaitas, carrozas, charangas, comparsas y máscaras, los iconos más visibles del entroido, salen por las villas en los más variopintos desfiles, pasacalles y procesiones creando un ambiente preñado de alegría y autenticidad que se extenderá hasta el próximo 28 de febrero, aunque algunas poblaciones retrotraen sus inicios hasta principios del año nuevo o lo alargan hasta el mes de abril.

El ramillete festivo del Entroido se inicia en Laza, en la madrugada del primer día del año, cuando los Peliqueiros se entrenan haciendo sonar sus ‘chocos’ por las calles de la villa, y se prolonga en las Pantallas de Xinzo de Limia, los Cigarrones de Verín, los Boteiros de Viana do Bolo y las Mázcaras de Manzaneda para tejer el más vistoso y genuino tapiz carnavalesco de España.

LAZA
Ataviado con una máscara de sonrisa petrificada y mirada hueca, ropa de encajes, pantalón bombacho y un sombrero decorado con motivos animales, el Peliqueiro es el protagonista del carnaval de esta localidad, el más largo de la provincia ourensana. Es hacer su aparición por las calles del pueblo y hacerse el rey, aunque a su vera también surgen otros personajes secundarios, como la Morena y el Maragato. Y eso que a nadie pilla de sorpresa porque los seis chocos que sostienen sus cinturones, una especie de cencerros de kilo y medio cada uno, ya se encargan de avisar de su presencia. Para el que se descuide y no se ponga a buen recaudo, no se librará del golpe con su zamarra, su arma más característica.

MANZANEDA
El de Manzaneda, que aún conserva sus rituales ancestrales más puros impregnados por una tradición pastoril, es el Carnaval de la provocación y la revancha entre las distintas parroquias vecinas, que rivalizan con sus representaciones satíricas los aconteceres del año que acaba de finalizar. El personaje principal es la Mázcara, con su gran pucho en forma cónica, engarzado por brillantes cintas de colores. Llevan un bastón, polainas blancas, puntillas de una gran variedad cromática, una singular mantilla floreada cruzada sobre el pecho y, a la cintura, varios cencerros o ‘chocallas’. El ruido de ésta, junto al de hazadas, guadañas, astas de cuerno, caracolas marinas, cajas y gaitas, animan esta sátira popular que concluye en la era con el Reparto del Toro, un acto burlesco en el que los aludidos corresponden invitando a bebidas y dulces.

VERÍN
El Cigarrón es la estrella del Carnaval de Verín, y bien que se lo gana, ya que soportar los 25 kilos que pesa el traje de este personaje que se transmite de generaciones de padres a hijos, tiene que tener su recompensa. Su máscara de madera es similar a la de los peliqueiros, rematada con una especie de mitra de aluminio, y también porta sus ‘chocas’, que van marcando el ritmo al compás de sus movimientos, y la fusta o zamarra, con la que castigan a todo aquel que durante el Carnaval no mantenga el orden. En este bello e intenso espectáculo colorista y sonoro, donde también participan otros personajes peculiares como los capuchones, las actividades parecen no tener fin. Lo mismo se participa en una procesión de velas y sábanas blancas que uno se ve inmerso en una lluvia de harina y confeti, se sube a una carroza o se asiste a una parodia de un pasaje bíblico acompañada por coplas y canciones.

VIANA DO BOLO
A Viana do Bolo hay que llegar para contemplar minuciosamente al Boteiro, con su careta de madera tallada de color negro, su pantalla forrada de papelillos multicolor y su ‘monca’, con la que se ayuda para dar brincos y abrir el Folión, la procesión ritual que durante los días de Entroido recorre las calles de la villa al compás de la charanga. También hay un mula que va dando coces a los presentes y un maragato que lo conduce y guía entre la multitud. Entre los eventos más populares están la Cuelga del Lardeiro y la Lardeira, unos muñecos rellenos de paja a los que les espera la quema en la plaza del pueblo, la Fiesta de la Androlla, un evento gastronómico dedicado a este embutido local, y, por supuesto, la fariñada, que aporta la nota blanca y pura a todo este desenfreno de color.

XINZO DE LIMIA
Uno puede llegar hasta un mes antes del Martes de Entroido a Xinzo de Limia y participar en el Carnaval más arraigado de la comarca, y es que la fiesta aquí no pilla desprevenido. Por delante quedan el Domingo Fareleiro, el Oleiro, el Corredoiro y, para concluir, el de Piñata, cada uno con su reclamo. Si uno tiene a la harina como protagonista, en otro es el meco, un muñeco que simboliza el rey y que será colgado en la plaza mayor. Y como personaje principal: la Pantalla, que viene a representar el poder religioso, judicial y social de la villa, y cuyas máscaras son una variante única y singular de otras medievales europeas. Las notas sonoras que ponen las campanas y cascabeles que llevan prendidos de su cinturón, así como de una vejiga de cerdo hinchada que portan en sus manos, también dejan constancia durante el tiempo de Entroido de quién manda en el lugar.

Saborea el Entroido
A punto de entrar en la Cuaresma, el Entroido parece ser el último momento para disfrutar de carnes y platos fuertes cocinados a base de cerdo que hacen más llevadero el invierno. Y bien que se lleva a rajatabla por estas tierras, donde se celebran fiestas gastronómicas en su honor. Son populares las de la Cachucha (careta de cerdo) en Laza y la de la Androlla (embutido local) en Viana do Bolo. Pero cualquier excusa es buena para degustar otras delicias típicas de la zona, como el lacón, los ‘chourizos’ acompañados de grelos y cachelos (patatas cocidas), los vinos gallegos o, en la categoría de dulces, la bica branca de Trives, las orellas de Entroido, el roscón, el leite frito o las filloas. Y si se tercia, acabar la comida con el xastreus, el aguardiente propio del carnaval.

Más información
Turismo de Ourense propone paquetes especiales todo incluido para disfrutar de los entroidos de Ourense, con alojamiento en hoteles de cuatro estrellas, desplazamiento en el entroidobús a los lugares emblemáticos, experiencias gastronómicas, propuestas termales para los momentos de relax y alguna que otra sorpresa.

Opina en nuestros foros:
Cuéntanos tu experiencia en los carnavales gallegos

Más sobre:

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie