Sociedad

La boda de Raquel y Juan Miguel en un cortijo malagueño

Ella es malagueña y él granadino, pero escogieron la ciudad de Archidona, situada en Málaga y cercana a Granada, para celebrar su 'sí, quiero' tras más de diez años de relación

Más sobre:

Juanmi, dándole un tierno beso a su esposa, Raquel.
©La Libélula Films

Ni Raquel Cabrera ni Juan Miguel Tarifa podrán olvidar el 21 de julio de 2018. Aquel día se dieron el 'sí, quiero' en una íntima ceremonia civil, celebrada en el Cortijo Galván, una finca rodeada de olivar que se ubica en Archidona. Esta ciudad malagueña, muy cercana a Granada, se convirtió en el marco de excepción de su boda. Una elección que no fue, en absoluto, casual, puesto que la novia es natural de un pequeño pueblo malagueño, Cuevas de San Marcos, y el novio del pueblo granadino de Santa Fe.

Así, tanto Raquel como Juanmi se casaban en un enclave cercano a la tierra de ambos. Una unión que llegaba tras más de diez años de relación. Según nos explica Raquel, lo suyo comenzó en enero de 2007, y "cuando ya daba por hecho que no íbamos a casarnos después de tantos años", Juanmi "la volvió a soprender" pidiéndoselo.

Para su gran día, la novia escogió un vestido de Pronovias y un tocado de 'Le touquet', que después cambiaría por un modelo de la firma Ze García. Completando su look, lució una pulsera de oro blanco que le habían regalado sus padres y unos pendientes que le habían entregado sus suegros.

Juanmi, por su parte, llevó un traje de Javier Cañizares, que acompañó de un reloj, obsequio de sus padres, y unos gemelos que le habían regalado sus suegros.

Aunque los momentos más bonitos se vivieron durante la ceremonia, la noche estuvo llena de sorpresas para los novios. Y es que el equipo de fotografía y vídeo que habían contratado, 'La Libélula Films', proyectó el vídeo de la preboda de los recién casados en Formentera. Un lugar que significa mucho para los dos, ya que les apasiona viajar a la isla.

Pero ésta no sería la única proyección que le esperaba a la pareja, ya que muchos de sus amigos habían preparado otros vídeos muy originales y divertidos, que les emocionaron.

La boda contó, además, con un hashtag #undostrespollitoinglés, que hacía referencia a la historia del primer beso de Raquel y Juanmi. Todo parecía apuntar a que su primer beso sería durante su romántica cita en el mirador de San Nicolás de Granada, pero no fue así. Su primer gesto de amor se produciría en el parking de un centro comercial de esta misma ciudad, mientras jugaban al juego infantil 'Un, dos, tres, pollito inglés', cual niños pequeños. Un momento muy especial que quisieron recordar, años después, en su enlace.

El siempre 'codiciado' ramo de la novia fue para su madre, mientras que su hermana pudo celebrar su cumpleaños, que era cuatro días más tarde, por adelantado, junto a los novios y todos sus invitados.

La feliz pareja abrió el baile nupcial con una versión de la canción Perfect, de Ed Sheeran, interpretada por Andrea Bocelli. Un tema con mucho significado tanto para Raquel como para Juanmi porque se sienten muy identificados con la letra, y además, la familia de Juanmi está muy unida a Italia.

"Un millón de emociones a flor de piel, mucha diversión y baile por parte de todos los asistentes". Con estas palabras, Raquel resume su boda soñada.

 

¿Quieres compartir tu boda o evento especial con nosotros? Aquí puedes hacerlo

Tu evento también puede aparecer en el espacio online más exclusivo

Compártelo con nosotros

Si consideras que este contenido no está autorizado o es inapropiado y quieres denunciarlo, por favor, mándanos un mail a sociedad@hola.com

Bases legales de la sección Sociedad de ¡HOLA!