Cómo adaptar un vestido de novia de verano a los meses más fríos del año

Todo lo que debes tener en cuenta si te casabas en primavera o verano y tu boda es en otoño o invierno

Desde el mes de marzo muchas parejas se han visto obligadas a modificar sus planes de boda. Algunas han decidido celebrar una ceremonia íntima, con pocos invitados. Una opción a la que no solo han recurrido novios anónimos, también tan conocidos como Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi, que se casaron en secreto en la Capilla Real de Todos los Santos en Royal Lodge (Windsor) o Natalia Vodianova y el empresario Antoine Arnault. Otros han decidido posponer su enlace para el año 2021 y han apostado por una fecha más o menos similar a la inicial, pero también son muchos los que han elegido el otoño o el invierno como sus mejores opciones. En esos casos toca adaptar el vestido de novia a la nueva estación. Una tarea que, por suerte, es más sencilla de lo que parece.

"Las fechas pospuestas, no suponen ningún problema para nosotros. Nos adaptamos a estas circunstancias especiales y vamos a diseñar con alguna de las novias pequeños cambios en el traje por el cambio de fecha, como mangas, etc.", nos explicaba Sara García. Una afirmación que compartía Teresa Helbig que, en la entrevista en directo que tuvimos con ella, nos explicaba que las novias de otoño o invierno son mágicas, muy especiales, y pueden llevar prendas vistosas, elegantes y muy trabajadas como abrigos o chaquetas.

Adaptar un vestido de verano a una novia de invierno

Aseguran los que más saben sobre vestidos de novia que adaptar un diseño a una época del año para la que no estaba previsto entraña una cierta dificultad, pero no es, ni mucho menos, una tarea imposible. "Se cambia, se añade o se quita. Se cambia un tejido más liviano o más grueso dependiendo del cambio de fecha y lugar; se quita tejido en caso de trasladar la boda de invierno a verano y se añade en caso de pasar de verano a invierno", apunta la diseñadora Laura Escribano. Una buena alternativa, si la prenda inicial carece de mangas, es incluirlas. Un elemento que, además de proteger del frío, es de tendencia.

También es bastante común recurrir a capas, abrigos o chaquetas. De ese modo se puede pasar con facilidad de verano a invierno sin necesidad de descartar la idea inicial de la novia. Hace solo unos meses Rosa Clará, tras más de 25 años en el sector, lanzó su primera colección cápsula de capas y abrigos para novias. "Para el diseño de nuestra nueva colección cápsula de capas, abrigos y chaquetas pensamos en piezas sofisticadas, versátiles y perfectamente combinables con cualquier de nuestros diseños. Queríamos que nuestras futuras novias se sintieran seguras y pudieran seguir luciendo el vestido de novia de sus sueños independientemente de las condiciones climatológicas del día de su ceremonia y sin renunciar a la esencia de la firma", nos explica la diseñadora.

Otra buena alternativa es unirse a la tendencia de los vestidos de novia desmontables. Cada vez es más común encontrar chicas que quieren sorprender con varios diseños diferentes en su gran día. Aunque algunas optan por llevar prendas totalmente diferentes, lo mejor es recurrir a diseños que evolucionan a lo largo de la ceremonia y que pueden ayudar a alargar la vida de los vestidos más veraniegos. Los vestidos desmontables suelen estar basados en la superposición de prendas o de detalles. ¿Los más comunes? Un chaleco con cola que se coloca sobre un vestido de corte lencero, una falda con mucho volumen que cubre una más ligera, abrigos que no lo parecen, mangas desmontables, prendas que ocultan una espalda llena de fantasía…

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Cuando llega el momento de elegir el vestido de novia

Y si tienes que elegir el vestido de novia ahora, ¿es importante tener en cuenta ciertos detalles por si fuera necesario aplazar la boda? Laura Escribano recomienda pensar bien en los tejidos por si, llegado el momento, hubiera que hacer una modificación de fecha. "Una buena opción es decantarse por crepes de una densidad media, tejidos livianos como los georgettes o trabajar con varias capas de tejidos de gran caída y finura", explica. Materiales que son válidos tanto para celebraciones en los meses de otoño e invierno, como en las épocas más calurosas del año. Una decisión para la que estar guiado por un buen profesional es fundamental.

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