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Todo lo que debería tener en cuenta una novia sobre su prueba de maquillaje

Dos expertas nos explican por qué es tan importante realizarla antes del gran día

Un deseo compartido por la mayoría de las novias es estar radiantes en su gran día. Algo que no solo implica verse especialmente favorecida con el vestido, también con el resto de accesorios que componen el look nupcial, el peinado y el maquillaje. La mayoría de las chicas prefieren recurrir a la mano experta de un maquillador profesional para conseguir una piel perfecta y luminosa. Un gasto que, de media, suele situarse entre los 100 y los 300 euros. Sin embargo, también hay quienes prefieren automaquillarse. En estos casos los motivos suelen ser de lo más variados, desde reducir costes a dar su toque personal. Pero si hay algo imprescindible cuando se opta tanto por una como por otra opción es realizar una o varias pruebas antes de gran día.

"Es fundamental realizar la prueba de maquillaje con anterioridad a la boda. Es tranquilidad para la novia y también para el profesional del maquillaje. El día de la boda ya sabemos lo que vamos a hacer y no hay que probar ni experimentar nada. Todas estamos tranquilas y disfrutando del momento. Personalmente nunca he maquillado a una novia el día de su boda sin hacerle antes la prueba. Es algo que entra en el servicio y que nunca lo cambiaría", nos explica Regina Capdevila, maquilladora profesional, asesora de imagen y experta en color, especializada en el mundo nupcial.  Una respuesta con la que coincide Yael Maquieira, make up artist especializada en novias y encargada de favorecer a María y Marta Pombo en sus respectivas bodas. "Ese día se trata de disfrutarlo y no encontrarte sorpresas desagradables. Conocer al profesional que te va maquillar y saber que estáis en la misma línea es muy importante. Saber que los productos no te dan alergia, que puedas comprobar cuando tiempo dura el maquillaje… Además, muchas veces tenemos una idea en nuestra cabeza y a la hora de realizarla no es como esperamos en eventos tan importantes es mejor tener las cosas lo mas controlado posible".

¿Qué detalles se perfilan en este tipo de pruebas?

Si en algo coinciden ambas maquilladoras es en que, aunque la mayoría de las novias optan por un maquillaje muy natural, en el que los colores nude, tierra o rosados son los protagonistas, todo influye a la hora de elegir el look de belleza. "Tenemos en cuenta el estilo de la novia, el look total que lucirá ese día, qué peinado ha elegido, si llevará algo de color en el pelo, los pendientes y el vestido. También las flores juegan un papel importante para mi. Siempre intento que las tonalidades vayan acorde con el maquillaje o que al menos, no desentonen. También el color de las uñas… Hay que tener una imagen global del estilo de la novia para diseñar el maquillaje y que todo concuerde", explica Regina. Yael va un paso más allá y nos explica que ella también aprovecha la prueba para detectar si es necesario hacer algún cambio en la rutina facial de la novia para que el gran día la piel esté perfecta.

Con todas estas pistas llega el momento de trabajar en el maquillaje. "Probamos diferentes tonalidades de sombras, vemos que favorece más a su ojo, color, forma. Buscamos un colorete perfecto para ella, un iluminador que quede natural… ¡Cada novia es un mundo! Hay que probar, hasta que damos con el look mas favorecedor. Yo siempre les recomiendo que vengan acompañadas de alguien de su maxima confianza para que le ayuden a decidir. Es muy importante que no se vean disfrazadas, que sean ellas mismas", aconseja Yael. Regina, por su parte, nos explica que, el día de la prueba "durante la realización del maquillaje se van anotando todos los productos que vamos eligiendo en un boceto de maquillaje que previamente diseño para nuestra cita. De esta forma dejamos todo anotado en cuanto a producto, tonalidades y forma del maquillaje, para tenerlo como 'chuleta' el día de la boda".

Pero lo más llamativo es que las novias no siempre apuestan por la idea inicial de maquillaje que tenían. "A veces pasa que la novia tiene una idea muy definida de lo que quiere o de lo que le gustaría, y una vez vamos realizando la prueba y se va viendo también con otras opciones que se le van proponiendo, puede cambiar de parecer y verse finalmente mejor con otra idea diferente a la que ella traía. Otras veces tienen un estilo muy definido y saben lo que quieren, lo que les gusta y lo que les sienta bien. En este caso hay que respetarlo (siempre dándole tu opinión y adaptando su idea) porque ella se tiene que ver en su estilo y no sentirse disfrazada, algo a lo que yo le doy mucha importancia", explica Regina.

Yael explica que a ella llegan muchas chicas con fotos que han encontrado en las redes sociales y que quieren tomar como referencia. "Es complicado encontrar rostros parecidos al nuestro. Hay que saber adaptar esas referencias al rostro que tenemos delante para que el día de la boda luzcan un maquillaje radiante que favorezca sus fracciones. En algunas ocasiones me enseñan fotos de modelos con un eyeliner infinito pero, por nuestra forma de ojo, nos favorece más otro. Es importante que estén dispuestas a ver opciones y no se cierren en banda", apunta.

Todo lo que hay que tener en cuenta antes de acudir a la prueba de maquillaje

Las dos expertas coinciden en que, aunque la novia vaya a automaquillarse, es importante realizar una prueba previa al gran día para definir todos los puntos anteriores. Y, sobre todo, evitar la improvisación en el día de la boda. Por eso aconsejan que se realice una prueba lo más realista posible. "Suelo pedirles a mis novias que vengan a la prueba con algo blanco o de color claro en la parte de arriba para ver mejor el efecto de la luz que reflejará este color sobre la piel y el maquillaje. También el tema del pelo es importante, sí. Personalmente me gusta trabajar de cerca con la persona que se encargue del peinado de la novia e intentar hacer coincidir ambas pruebas para que la novia pueda verse con su look nupcial al completo. Siempre digo que el vestido de la novia es muy importante por supuesto, al igual que lo es su imagen en sí, lo que engloba el peinado y el maquillaje que lucirá el gran día y con los que tiene que sentirse identificada y simplemente, ser ella", nos explica Regina.

En cuanto al tiempo de antelación con el que hay que hacerla, ambas expertas discrepan. Mientras Regina asegura que a ella le gusta trabajar con uno o dos meses de antelación, aunque la reserva se haga antes, Yael prefiere realizar la prueba entre seis y cuatro meses antes de la boda. Ambas exponen sus motivos. "Muchas novias tienen piel seca, grasa, alguna marquita que queremos eliminar, necesitan algún tratamiento de luminosidad, manchas o quieren hacerse un retoque estético como puede ser Botox o acido hialurónico. Lo mismo pasa con el cabello si necesitan hidratación, luz, etc. A un mes de la boda no podremos hacer estos cambios", explica Yael. Regina, por su parte, indica que, a nivel técnico "pienso que no sirve de mucho hacer la prueba por ejemplo 8 meses antes, cuando la novia hace la reserva del servicio ya que en ese transcurso de tiempo, su piel posiblemente va a experimentar cambios por los cuidados estéticos previos en los meses anteriores a la boda, el clima no sea el mismo, su tonalidad de piel esté diferente, etc. Mi recomendación siempre es intentar hacerla uno o dos meses antes de la boda". Dos opciones igualmente válidas y adecuadas.

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