Posado de Toñi Moreno

Entrevista

'Mi hija Lola está descubriendo el mundo y yo con ella'

Hablamos con Toñi Moreno sobre su embarazo y maternidad, con motivo del lanzamiento de su libro 'Madre después de los 40. La verdad del cuento'

Toñi Moreno asegura que, desde que tiene memoria, se recuerda a sí misma queriendo ser madre. Pero, por las circunstancias (sobre todo, laborales), no cumplió su sueño hasta que tuvo 46 años. Nunca era un buen momento, y así fue frenando durante años su deseo de ser mamá.

Sin embargo, ahora que ya tiene a su pequeña Lola, se ha animado a contar su historia en un libro 'Madre después de los 40. La verdad del cuento' (Editorial Grijalbo), donde habla de su experiencia durante el embarazo, y hemos querido charlar con ella para conocer un poco más cómo es Toñi Moreno, más allá de los focos, en su faceta como madre.

Lee también: El mensaje de Toñi Moreno con el que, si eres mamá, te vas a sentir identificada

A pesar de querer ser madre desde siempre, no lo ha sido hasta pasados los 40, ¿qué circunstancias no se daban?

Se retrasa mucho la maternidad por temas laborales, por eso he escrito este libro. Hay muchas mujeres que me escriben, con 40 años, que todavía no han sido madres, porque, como yo, no ven el momento. En mi caso, tengo una profesión bastante inestable. Cuando tenía un programa, no quería quedarme embarazada porque corría el riesgo de perderlo, y cuando estaba en paro, no podía. Y así me he plantado en los 45-46. Fíjate, cuando tenía 35 años, estaba buscando la forma de ser madre, y hasta me inventé un formato de programa, que llegó a comprar Cuatro, 'El sentido de la vida'. Lo que pretendía era hacer un programa documental, con nueve capítulos, uno por cada mes de gestación, en el que contara mi experiencia para conseguir quedarme embarazada e historias de otras personas. Llegamos a formar equipo y todo, pero yo no lo lograba, y tenía una presión encima... Finalmente, lo aparqué, y con 45 me dije: yo no puedo esperar nada, lo voy a intentar, y he tenido suerte.

¿No pensó nunca en recurrir a técnicas, como, por ejemplo, la vitrificación de óvulos?

En mi época, no era tan habitual. De hecho, una de las razones por las que he escrito el libro es porque existe un desconocimiento sobre el tema, y creo que puedo aportar mi pequeño grano de arena. En la clínica a la que fui, me hicieron un análisis de fertilidad, y al final (fue por ovodonación, "el proceso por el cual una mujer que no puede tener hijos por sí misma consigue gestar un embrión de un óvulo donado por una chica joven, y fecundado, en su caso, por un donante masculino", tras un arduo proceso) lo conseguí.

¿Cuáles son los retos que afronta como madre soltera?

Creo que lo mismo que si fuera madre en pareja. No considero que haya una diferencia, sino que existen muchos tipos de familia. Claro que hay una parte que es especialmente dura porque tienes que tomar tú sola las decisiones, y no puedo compartir la responsabilidad de mi hija, por ejemplo.

¿Cómo fue su embarazo?

He tenido un embarazo bastante incómodo, no puedo decir que malo porque hay mujeres que tienen que guardar reposo total, y ése no fue mi caso. Pero sí que es verdad que todas las molestias que encontraba en 'Google': náuseas, vómitos, fatiga... Todo lo he tenido. Cada embarazo es un mundo, y no pienso que esté relacionado con la edad, sino con lo que tú eres. También es cierto que no he sido deportista nunca, y ahora lo estoy pasando muy mal (me levanto doblada por la ciática), así que estoy apostando mucho por el deporte porque tengo que recuperarme para poder andar detrás de mi hija. Por otro lado, está el tema emocional, que nadie te cuenta, y que yo ‘he vaciado’ en este libro, que ha supuesto una 'cura emocional'.

Cuando tuve a mi hija, estuve un tiempo mal. Nadie entiende por qué una mujer que acaba de parir está triste, llora... La respuesta es fácil: tienes las hormonas revolucionadas, y lo que acabas de hacer es muy grande. Acabas de dar vida a un ser, y tu cuerpo no es el que era antes. Creo que nos autocensuramos y contamos lo bonito, y yo no quiero que se me olvide.

¿Pidió ayuda para lidiar con ese aspecto emocional?

Sí. Cuando tuve a mi niña, preparé todo para pasar el posparto en Sanlúcar de Barrameda, donde tengo un apartamento. Quería estar cerca de mi madre, y de mis hermanas, pero no pude. Al salir del hospital, temblaba de frío y me puse malísima. Me llevaron a urgencias porque convulsionaba. La ginecóloga me dijo que lo que tenía era agotamiento, y me habló de la depresión posparto, de lo que sucede cuando no puedes parar de llorar y no sabes por qué, o miras a tu hija y se supone que tienes que sentir ese amor y ese flechazo, que incluso se puede llegar a sentir rechazo. Aunque a mí esto último no me ha pasado, muchas mujeres lo sufren y hay que solicitar ayuda si se necesita.

¿Cuál está siendo su mantenimiento durante el posparto?

Empecé con Raquel López, experta de 'MAMIfit', con quien he escrito el libro. Ahora que me he ido a vivir a sevilla, estoy con un entrenador personal porque necesito endurecer el tema del suelo pélvico. Entre el fisio y esto, la verdad es que estoy currando mucho.

Es de justicia decir que en el libro expongo justo lo que no se debe hacer, porque yo nunca he sido de hacer deporte, y me tiré todo el embarazo comiendo pepinillos. Una tiene que dejarse aconsejar por los expertos. De ahí que Raquel exponga los ejercicios que hay que hacer.

Ha afirmado en más de una ocasión, que ser madre es duro...

Creo que todos los padres dicen lo mismo, y yo no voy a ser original en esto: ser madre es lo más maravilloso que te puede pasar en la vida, y al mismo tiempo lo más duro porque tu vida, tu cerebro... cambian. Dejas de ser una prioridad y ese ser lo ocupa todo. El otro día le leí una cosa muy bonita a Ana García Obregón en la revista ¡HOLA!: yo no te di la vida, la vida me la diste tú. Eso es exactamente ser madre. Duro sí, claro, porque amas de una manera tan animal que sufres de la misma manera.

Hace unos días, 'revolucionó' las redes al subir una fotografía sobre su aspecto al dar a luz.

No comprendo lo de revolución. ¿Revolución por qué? ¿Porque pongo una foto antes de parir con la cara de otra? Es que no entiendo cuál es el escándalo, ¿que salgo fea? A mí me encantaría parir, y haber estado monísima. Tengo amigas como Isabel Jiménez, que está a punto de parir, que, si no le ves la barriga, parece que no está embarazada, y tiene buena genética. En mis redes sociales, yo puse una foto mía antes de dar a luz comparando mi tobillo al de un elefante, pero es que ésa soy yo.

¿Qué es lo más sorprendente que está viviendo con Lola?

Cada día con ella es un descubrimiento. Está descubriendo el mundo y yo con ella. De las cosas más bonitas para mí (y los pediatras me pondrán verde porque es una cosa que no se debe hacer), es dormir con ella. Primero lo hice por mí, porque tenía un dolor de espalda brutal, y como tenía que darle las tomas todas las noches, era mucho más sencillo alargar el brazo y tenerla ahí. También de que tiene ya su propia personalidad, porque yo la abrazo, y ella me da un 'golpe' porque le gusta dormir sin que nada le roce. Levantarme con ella por las mañanas, que ya me dice 'mamá', y mirarle la cara con esos ojos llenos de legañas... es maravilloso.

En el libro dedica un capítulo a los miedos que siente, ¿cuáles son?

Ahora mismo, con el tema del COVID-19 tengo miedo a enfermar o que le pase algo a ella, a no educarla bien, a no inculcarle buenos valores... Creo que cuando tienes un hijo, te llenas de miedos, pero no hay que pensarlo demasiado. Si no, no vives.

Por último, ¿qué le diría a todas esas mujeres mayores de 40 que quieran ser madres?

Las decisiones importantes en la vida hay que tomarlas con el corazón. Por lo menos yo lo veo así. El acto de tener un hijo es el acto inconsciente más bello del mundo, así que no lo pienses, hazlo, y cuando esté aquí y le veas la cara, como bien dicen las abuelas de los pueblos, se te olvida todo. Y compensa. Repetiría mil veces.

Lee también: Quiero ser madre a los 40 años, ¿qué tengo que hacer?

Más sobre

Read more