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Embarazo

Cómo librarte de las manchas en la cara durante el embarazo

Las manchas en la cara, conocidas como “paño, manto o máscara del embarazo”, son un recuerdo poco grato de estos nueve meses. ¿Qué se puede hacer para evitarlas y, una vez que han aparecido, eliminarlas?

Muchas mujeres sufren la aparición de manchas en la cara durante el embarazo. Se trata de un problema meramente estético que no reviste trascendencia sobre la salud, pero que no resulta nada grato. Esas manchas de color marrón y diferente intensidad reciben, en general, el nombre de melasma. Pero cuando surgen en la gestación se les llama cloasma y popularmente “máscara, manto o paño del embarazo”.

Se trata de manchas hiperpigmentadas que cubren, especialmente, la zona de las mejillas, la frente, las sienes y el labio superior. Afectan en mayor medida a las pieles más oscuras, dando aspecto de una "máscara" sobre el rostro.

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Por qué se originan

En el origen del cloasma hay varios factores. Por un lado, un componente genético que hace que algunas mujeres sean más propensas que otras. Por otra, están los cambios hormonales que se suceden en el embarazo, y una muy importante: “La exposición a la luz, tanto ultravioleta como luz visible azul”, explica la Dra. Susana Puig, dermatóloga y miembro de Top Doctors. Además, hay otro agente que podría influir en su aparición: “Está en discusión el papel desencadenante de la polución”, destaca la especialista.

Cuándo aparecen

El cloasma suele aparecer, sobre todo, en mujeres mayores de 30 años y desde el segundo mes de embarazo. A partir de ahí, lo habitual es que las manchas vayan creciendo y acentuándose, según avanza la gestación. Se tata de un “proceso complejo en el que interviene un factor inflamatorio y un aumento de pigmentación”, describe la Dra. Puig, y no todas las gestantes lo tendrán. Lo que sí sucede es que una vez que se presenta es más probable que aparezca en siguientes embarazos, lo que demuestra “la susceptibilidad a desarrollar esa hiperpigmentación”, subraya la experta. Esa susceptibilidad suele ser familiar, por lo que si tu madre o tus hermanas han tenido manchas, lo más probable es que tú también las tengas.

Cómo se pueden prevenir

Aunque hay un factor hormonal muy claro en las manchas que surgen en el embarazo, el factor solar es clave. En este sentido, la dermatóloga recomienda “evitar la exposición al sol y a la luz azul (monitores, teléfonos…) y utilizar fotoprotectores sobre todo físicos, que cubran bien la franja de radiación UVA y la luz visible azul si fuera posible”. Cuando busques un fotoprotector, escoge uno que esté formulado para evitar estas manchas en la cara, pues ya los hay con esta característica. Así, pues:

  • Ponte un fotoprotector completo cada día, en invierno y en verano.
  • No te expongas al sol en las horas centrales del día.
  • Usa sombreros para evitar que el sol incida directamente sobre tu cara.
  • Si eres propensa a las manchas, no uses perfumes sobre el rostro, pues puede producirse una reacción fototóxica que dé lugar a las manchas.

Cuál es la forma de corregirlas

En algunos casos, estas manchas van despareciendo tras el parto, sobre todo si son superficiales, ya que hay otras que son más profundas. Esto se determinará con un examen cutáneo. No te adelantes ni tengas prisa; tal vez no puedas eliminarlas inmediatamente tras dar a luz. “Será el dermatólogo el que indique en cada caso el mejor tratamiento, que dependerá también de la lactancia materna”, destaca la Dra. Puig.

En todo caso, la gestación no es el momento de abordarlas. “Durante el embarazo recomendamos minimizar los tratamientos tópicos, ya que pueden absorberse y algunos de ellos pueden ser tóxicos para el feto. Otros pueden tener un efecto disruptor endocrino”, resalta la dermatóloga. Esta es su valoración de los tratamientos más comunes para despigmentar la piel:

  • Hidroquinona. No se debe utilizar en la gestación por ser teratogénica (inducir malformaciones).
  • Ácido tranexámico. No se recomienda en el embarazo.
  • Ácido kójico y ácido azeláico. No hay información de su efecto sobre el embarazo, por lo que “habría que ser muy prudentes antes de aconsejar su uso y siempre valorar el balance riesgo-beneficio”.

Por tanto, y especialmente si tienes predisposición personal o familiar a las manchas durante el embarazo, lo mejor es prevenirlas protegiéndote del sol. Si, a pesar de todo, aparecen, hay tratamientos muy efectivos que podrás utilizar en el posparto para librarte de ellas, al menos hasta el siguiente embarazo.

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