Niña sujetando una probeta

Cómo despertar el interés de las niñas por la ciencia

Una baja autoestima y los estereotipos de género pueden impedir que las más pequeñas descubran su posible vocación en el ámbito científico

Las aulas de las universidades españolas están pobladas, en su mayoría, por mujeres, según ponen de relieve los datos del Ministerio de Universidades. Pero la presencia femenina en carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM por sus siglas en inglés: Science, Tecnologies, Engineering and Maths), todavía es baja. A pesar de estar en pleno siglo XXI, parece que todavía hay tendencias que perduran, también en el mundo de la educación. Más del 60% de las estudiantes continúa decantándose por la rama de Artes y Humanidades, o la de Ciencias Jurídicas y Sociales en nuestro país. Y no, esto no se debe a que las chicas no sean de ciencias, sino a que "aún vivimos en una sociedad y una cultura que favorece los estereotipos y los sesgos de género, aunque no seamos conscientes". Así nos lo explican Ruth Mateos de Cabo y Susana González, profesoras de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad CEU San Pablo, y autoras del estudio 'Chicas en STEM: ¿es un problema de referentes?', publicada por la prestigiosa publicación Frontiers in Psychology. Hablamos con ellas sobre las causas de esta aparente falta de interés por el ámbito científico, y cómo lograr que las pequeñas lleguen a confiar en que pueden llegar tan lejos como se propongan.

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Ellos, aventureros, y ellas cuidadoras: así impactan los estereotipos en los más pequeños

Los estereotipos y sesgos de género afectan a nuestras percepciones y comportamientos, sin que nos demos cuenta de ello. Sin embargo, basta que nos fijemos en los arquetipos que tradicionalmente se asocian a lo masculino y a lo femenino para percatarnos de ello. En esencia, mientras que los niños siguen teniendo un rol de guerreros, héroes y aventureros, las niñas se quedan más relegadas al ámbito del hogar, y de ellas se resalta la belleza y su papel de cuidadoras de la casa. A esto hay que añadir otro estereotipo común: el de asociar una mayor brillantez intelectual a los hombres que a las mujeres.

Un estudio publicado hace tres años en la revista Science, llevado a cabo por investigadores de las universidades de Nueva York, Illinois y Princeton, demostró que, en efecto, estos estereotipos empiezan a afectar a las niñas a una edad tan temprana como los 6 años, y acaba afectando a sus aspiraciones laborales. De hecho, se evidencia que es a partir de esa edad cuando las pequeñas empiezan a evitar actividades (como, por ejemplo, las ciencias) que se dice que son para los niños "realmente inteligentes".

El verdadero problema es que, al final, todo esto produce un impacto tremendo en la infancia y adolescencia. Los niños y niñas van creando su visión sobre cómo es el mundo y cómo deben comportarse dentro de él, en base a estos modelos, y perpetúan, así, estos roles de género en la etapa adulta.

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¿De verdad las carreras de ciencias se les 'resisten' a las niñas?

Si tenemos en cuenta los estudios sobre educación realizados por la OCDE (informes PISA), vemos que las chicas obtienen una puntuación casi igual (solo ligeramente menor) a la de los chicos en competencias matemáticas, pero mayor en competencia lectora. El menor interés de las chicas por las ciencias, pueden también atribuirse, en parte, a una baja autoestima (especialmente en la adolescencia), nos detallan las investigadoras. Lo que ocasiona que sigan por detrás de los varones en las materias relativas a matemáticas, tecnología, informática y ciencias. De hecho, las niñas que obtienen mejores resultados académicos no lo asocian a su inteligencia o brillantez, sino a su constancia.

Otro estudio, publicado también en la revista Science (éste en 2015), concluía que el desequilibrio de género en las carreras STEM se debe a la creencia de que los hombres son intelectualmente más brillantes, y esto penaliza a las mujeres como personas que no poseen ese talento, por lo que son menos propensas a cursar estudios superiores en estas disciplinas. Es decir, que los estereotipos señalados anteriormente pueden resultar decisivos a la hora de alejar a las niñas de estas carreras. Por este mismo motivo, las expertas destacan que es importante intentar neutralizarlos desde las primeras etapas educativas. Para ellas, el 'momento crucial' para realizar intervenciones encaminadas a la reducción de estos sesgos es a partir de los 12 años, cuando las niñas escogen sus itinerarios y trayectorias académicas, con el fin de que puedan hacerlo libremente más allá de cualquier estereotipo.

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Mujeres científicas, el mejor espejo donde mirarse

Para intentar neutralizar, o al menos reducir estos estereotipos, apuntan a que resulta fundamental procurar que las niñas tengan contacto, directo o indirecto (a través de vídeos, biografías... etc.) con mujeres referentes, que han tenido éxito en los ámbitos científico-tecnológicos. Personas que, a través de sus experiencias profesionales y vitales, han roto con la imagen estereotipada del científico como persona con nulas habilidades sociales, que trabaja en soledad, y un friki inteligente (que en muchas ocasiones desalienta a las niñas).

Las dos investigadoras detallan que han estudiado la inervención de la Fundación 'Inspiring Girls', que organiza charlas en colegios e institutos públicos en las que mujeres se dirigen a las niñas para charlar sobre los temas profesionales y personales que competen a la mujer. Y, tras las sesiones de estas mujeres referentes con las chicas, "han encontrado que estas disminuyen sus estereotipos de género en relación con las habilidades matemáticas, y aumentan considerablemente su intención de seguir carreras STEM".

Series, libros... algunas ideas para despertar la curiosidad de las niñas por la ciencia

La formación y la educación son dos pilares clave, y no sólo se dan en el colegio, sino en casa. De ahí que los padres también jueguen un papel primordial en este aspecto. Es necesario que ellos también hagan un esfuerzo por acercar a sus pequeñas los casos de mujeres con gran relevancia en este universo científico. Además de las biografías o vídeos, existen cada vez más libros, adaptados al público infantil, que desvelan la importante labor de esas mujeres que han cambiado la historia de la ciencia, experimentos científicos fáciles que se pueden hacer en casa, para propiciarlo a través del juego, y series que también muestran estos trabajos. Por ejemplo, podríamos hablar de la famosa antropóloga forense de 'Bones', Temperance Brenan, la astrofísica teórica en 'Stargate', Samantha Carter, o la médico y agente del FBI en 'Expediente X', Dana Scully. Todas ellas han inspirado a muchas jóvenes. Aun así, reclaman que, en la sociedad, "las mujeres en ámbitos STEM necesitan más visibilidad", haciendo referencia a los medios de comunicación: televisión, cine, videojuegos, documentales, publicidad...

Además, las dos profesoras nos señalan otras importantes iniciativas que pueden resultar de interés para los padres a la hora de fomentar la curiosidad de sus hijas por las ciencias: 

  • WomenTeck, una organización no gubernamental que promueve la figura femenina en el ámbito tecnológico y visibiliza su papel a lo largo de la historia.
  • Girls who code, cuyo objetivo es el de mostrar el mundo de la programación informática a las mujeres jóvenes.
  • Girls in Tech, una iniciativa para acercar la tecnología en general y la programación en particular a las mujeres.
  • STEM Talent Girl, un proyecto que pretende fomentar la motivación y el interés de las niñas en materias STEM y que incluye tres programas diferentes: 'Science for Her' (lección magistral impartida por una experta); 'Mentor Women' (dirigido a chicas de Bachillerato, universitarias y licenciadas) y 'Real Work' (becas en empresas tecnológicas a mujeres jóvenes con los estudios universitarios recién acabados).

No obstante, reclaman que el cambio también debe partir de los propios colegios, donde los libros de texto y los recursos didácticos que se emplean en el aula, todavía, continúan teniendo a los hombres como referentes.

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