Laura Escanes con su hija Roma

Laura Escanes habla sobre la regresión del sueño de Roma, ¿qué es?

Se trata de una alteración de las rutinas de sueño de los bebés, que suele ser pasajera y puede tener diferentes causas

Hace apenas unos días, Laura Escanes y Risto Mejide celebraban el cumpleaños de su hija Roma, que ya tiene un añito de vida. Sin embargo, la influencer, que suele compartir con sus seguidores sus experiencias como madre, ha querido hablar en esta ocasión de algo que le tiene muy preocupada: el sueño de su pequeña.

"Es agotador, sale gateando de la habitación haciendo susurros raros. Es como en las pelis", comentaba. Además, indicaba que notaba que "necesita abrazos, se altera muchísimo o lucha contra dormirse". Un problema que comúnmente se conoce como regresión del sueño, y que puede afectar a los más pequeños de la casa. Te explicamos qué es y cuáles son sus posibles causas.

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Una alteración del sueño repentina

Según nos explica el doctor Víctor Soto, de la Sociedad Española del Sueño, una regresión del sueño se produce cuando aquellos bebés o niños que solían dormir bien, de repente, comienzan a sufrir alteraciones en sus rutinas del sueño, como despertarse por la noche, dormir mal las siestas o tener problemas para quedarse dormidos.

El médico destaca que "puede tratarse de una fase de transición, que se acabe por sí sola", durando entre unas 2 o 6 semanas, pero, en cualquier caso, "cuando observemos que un niño deja de hacer cosas que ya había conseguido, hay que llevarlo al pediatra porque es necesario que se diagnostique la causa".

¿Cuáles son las causas más frecuentes?

Entre las razones que pueden quitar el sueño a los bebés las hay de muy diferentes tipos:

  • Debido a que sienta picor.
  • Que tenga algún tipo de dolor.
  • Problemas de estreñimiento o dificultad para expulsar los gases.
  • Reflujo gastroesofágico. El niño sentirá una especie de ardor muy incómodo que puede que hacer que se despierte.
  • Falta de hierro. El déficit de este mineral está relacionado con los trastornos del sueño y la alteración de las fases de sueño en la infancia.
  • Hitos del desarrollo, como, por ejemplo, que comiencen a hablar, a caminar, a sentarse, que le salgan los dientes...
  • Un terror nocturno, que aunque no dure más de diez minutos, se trata de un sueño vívido y muy angustioso.

O, simplemente, concluye que cabe la posibilidad de que no se le hayan inculcado unos buenos hábitos de sueño. El experto recalca que esto no se debe confundir con el sonambulismo (que hace que los niños se levanten en la primera parte de la noche, con los ojos abiertos, la mirada fija), que, además, suele afectar a los niños entre los 3 y 15 años. Desde su punto de vista, es más bien "una especie de insomnio", que debe solucionarse cuanto antes. Lo que es fundamental, desde su punto de vista, es que se grabe el comportamiento del bebé cuando se despierte para que el médico pueda valorarlo mejor y comprobar de qué se trata.

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Lo más importante: establecer una buena rutina del sueño

La cantidad de horas de sueño disminuye con la edad, pero lo habitual en los bebés duerman hasta de 14 o 16 horas, despertándose cada 1-3 horas. Al cumplir su primer año, como es el caso de Roma, lo corriente es que tengan unas 13-14 horas de sueño, unas 10-11 de noche y unas 2-3 por el día.

Durante esta etapa tan importante para su desarrollo, es también fundamental que las familias comiencen a establecer unas pautas de higiene del sueño. Es decir, que resulta primordial crear rutinas que, definitiva, inviten a los niños a irse a la cama y descansar de forma más placentera. Para lograrlo, nos da los siguientes consejos:

  • Nada de ruidos en la habitación. Tiene que ser un ambiente relajado para el bebé. Así, de forma progresiva, le invitaremos a que empiece a ser autónomos a la hora de dormir. De hecho, la Asociación Española de Pediatría aconseja que lo mejor es que se quede en su cuna somnoliento, y que los padres no estén en la habitación.
  • Establecer una rutina que invite a la calma. Antes de acostarle, podemos darle un baño, un mansaje, cantarle una nana o leerle un cuento relajante. Éstos serán unos momentos de desconexión previos a la hora de acostarse. La rutina terminará en el dormitorio del niño.
  • En línea de lo anterior, hay que evitar estimularles con juegos y otras actividades horas antes de que caiga la noche. Tiene que ir notando que el momento de desconexión se acerca.
  • Si se está dando el pecho, las tomas nocturnas tienen que ser un tanto aburridas, de forma que el pequeño interprete que la noche es para dormir y descansar. La Asociación Española de Pediatría recomienda que la madre siga la misma rutina de sueño que el niño, ya que está demostrado que la falta de sueño aumenta las posibilidades de sufrir depresión posparto.
  • Nada de pantallas. Los móviles tienen una luz azul que nuestro cerebro interpreta como si fuera la luz del día, impidiendo que se cree melatonina, la hormona del sueño. Es esencial que los padres no utilicen sus dispositivos electrónicos cuando estén con el bebé por la noche, ni, por supuesto, dejarlos dentro del cuarto del pequeño.

Seguir estos consejos será la clave para prevenir cualquier problema de sueño que pueda surgir.

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