Niño haciendo deberes

Mi hijo ha sacado malas notas, ¿qué puedo hacer?

Ahora que se aproxima el final de curso, te explicamos cuál es la mejor forma de reaccionar ante unos malos resultados académicos

Se acerca el final de un tercer trimestre de un curso escolar muy atípico, y con él, las temidas notas, que buscan reflejar cuál ha sido el rendimiento del alumno en el colegio. Si bien es cierto que la mayoría de padres espera que sus hijos obtengan los mejores resultados académicos, en muchas ocasiones, no es así, y algún que otro suspenso llega a casa.

La reacción habitual de muchos progenitores suele ser regañar o castigar al pequeño, esperando que así se dé cuenta de cuáles han sido sus fallos y mejore de cara al próximo curso. Pero, ¿es ésta una forma adecuada de abordarlo? Los expertos opinan todo lo contrario. 

Celia Rodríguez, asesora pedagógica de 'Rubio', nos ha dado unas claves sobre cómo actuar ante las malas notas de los niños, y qué se puede esconder detrás de lo que, en apariencia, pensamos que es un simple fallo de rendimiento.

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¿Qué hay más allá del suspenso?

"Detrás de las malas notas siempre hay algo", comenta la experta, que señala que puede tratarse de:

  • Falta de motivación o de hábitos de estudios.
  • Algún problema emocional. Tanto en el colegio (por ejemplo, acoso escolar), como en el hogar, como que los padres acaben de divorciarse. Aunque los adultos no le demos muchas veces importancia, lo que les afecta a nivel emocional puede repercutir en su rendimiento.
  • No saber estudiar. Quizá, lo que ocurre es que no sea capaz de aprender, sintetizar las materias impartidas en el aula. En estos casos, lo que hay que enseñarle son métodos de estudio.

La experta comenta que, además, hay que valorar si las notas han bajado de una forma drástica. Si es algo puntual, quizá se deba a un fallo pequeño, lo que coloquialmente se define como "haberse dormido en los laureles". En cambio, "cuando vemos un cambio importante en las notas, lo aconsejable es indagar qué puede haberlo motivado". Y regañando, asegura, lo único que se consigue es agrandar el problema.

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Cómo actuar ante las malas notas

Aunque para muchos padres no es fácil, la mejor manera de abordar un suspenso no es regañando al pequeño ni castigándole. De hecho, la experta explica que, de esta manera, lo más probable es que el niño se enfade y no quiera encontrar ninguna solución. Por ello, proporciona las siguientes recomendaciones a los padres:

  1. Hablar con él. Dejar que nos explique qué ha pasado, y escucharle atentamente.
  2. Enfocarnos a buscar soluciones. Independientemente de la explicación que nos dé, lo fundamental es pensar qué podemos hacer, no centrarnos en el castigo. Por ejemplo, si no ha estudiado lo suficiente, debemos sopesar cuál puede ser la solución, y quizá ésta pase por estar menos tiempo jugando a un videojuego. Si lo pensamos, esto puede suponer un ‘castigo’, pero está planteado de otra manera.
    Otra opción podría pasar por buscar experiencias de aprendizaje que se adapten a sus intereses. De esta forma, se implicará más en los estudios.
  3. Evitar las etiquetas. Ni es un inútil ni va a acabar debajo de un puente. Diciéndole esta clase de comentarios, estaremos minando su autoestima. Es muy importante que se respete el ritmo de cada niño.
  4. Descubrirles el valor del esfuerzo. Mostrarle que si se esfuerza, conseguirá lo que se proponga.
  5. Buscar una motivación interna. Lo más adecuado es no poner recompensas ni premios, y sí consecuencias. Por ejemplo, comentarle que si aprueba en verano, podrá tener más tiempo libre para ver a sus amigos.

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