'Lucía, mi pediatra' responde

¿Cuáles son los problemas de salud más comunes en los niños?

Hablamos con la pediatra más popular de las redes sociales sobre los principales motivos por los que se acude a la consulta

Puede que el nombre de Lucía Galán no te resulte conocido, pero si te indicamos que se trata de 'Lucía, mi pediatra', seguro que ya no albergas ninguna duda. Esta pediatra ovetense afincada en Alicante se ha convertido en una de las influencers del ámbito de la salud más populares de nuestro país, con nada menos que 700.000 seguidores en sus redes sociales, y un blog que cada mes recibe alrededor de un millón de visitas.

Tras publicar varios libros en los que abordaba la maternidad y otros aspectos de su profesión, ahora publica El gran libro de Lucía, mi pediatra (Editorial Planeta). Toda una guía en la que ha querido recoger "todas las enfermedades, los signos, los síntomas… los procesos por los que pasa un niño desde que es un bebé hasta su adolescencia", con el objetivo de que los padres sepan qué esperar de cada situación, utilizando un lenguaje accesible y cercano. Hemos hablado con ella con motivo de su lanzamiento, y nos ha explicado cuáles son las problemas de salud más frecuentes durante el verano, así como de qué manera los padres pueden saber cuándo se trata (o no) de un problema de salud grave. 

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¿Cuáles son los motivos más frecuentes de consulta?

Lucía Galán indica que la fiebre, los mocos, la tos, los vómitos y la diarrea son algunos de los síntomas que más alarman a los padres y les hacen ir a urgencias. De hecho, nos comenta que "una de las razones por las que escribió el libro es porque era consciente de que casi dos tercios de las visitas al hospital no son consultas urgentes, y esto se ha visto durante la pandemia". "El principal motivo por el que un padre va a urgencias no es la enfermedad en sí, sino el miedo a que tenga algo grave. ¿Y cómo combatimos ese miedo? Con conocimiento. Indicando qué se debe hacer si el niño tiene fiebre, vómitos, cómo identificar los signos de alergia… Esos consejos de salud que los pediatras intentamos dar en la consulta, y muchas veces no te puedes extender más por falta de tiempo", añade.

¿Cuáles son las infecciones más comunes en los pequeños?

Depende de la época del año.

Durante el invierno

Las principales son las infecciones respiratorias: fiebres, mocos, toses, bronquitis, neumonías, amigdalitis, otitis… Pese a lo que se suele pensar, la fiebre no es una enfermedad, es un dato más. "No debemos darle más importancia de la que tiene, y los pediatras valoramos todos los síntomas y signos del niño en su conjunto para emitir un diagnóstico", apunta la pediatra. 

Durante el verano

A diferencia de la temporada de invierno, hay mucha menos infección respiratoria. Nos encontramos más accidentes infantilesque suponen la primera causa de muerte entre los 5 y los 18 años en la Unión Europea, así como: 

  • Gastroenteritisque puede agravarse por las altas temperaturas o por intoxicaciones alimentarias, vómitos y diarreas que, en su gran mayoría, son de origen vírico, siendo el rotavirus la más frecuente en menores de 4 años, pero disponemos de una vacuna oral segura y efectiva.
  • Otitis externas
  • Quemaduras solares.
  • Picaduras de todo tipo de insectos: avispas, abejas...

¿Cómo abordar los vómitos y diarreas?

Los niños se deshidratan más rápido cuanto más pequeños son, detalla la pediatra en su libro. De hecho, si el bebé tiene menos de un año y se observa más de 10 deposiciones al día, está decaído, no quiere tomar el pecho y tiene llanto débil, habrá que ir a urgencias.

Durante los primeros días con vómitos o diarreas, los padres deben estar pendientes de los principales signos de deshidratación:

  • Desasosiego e irritabilidad.
  • Piel fría o sudorosa.
  • Si está decaído y no juega.
  • Tendencia al sueño.
  • Debilidad o inestabilidad.
  • No tiene lágrimas cuando llora.
  • Su boca/lengua está seca y pegajosa.
  • Tiene ojeras.
  • No suele ir al baño habitualmente. 

Uno de los mitos que tumba la pediatra es el de la comida: se les puede dar de todo pero en pequeñas cantidades, muy despacio y haciendo uso del sentido común (ni ultraprocesados ni comida rápida).

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Lucía, mi pediatraVER GALERÍA

La importancia de las vacunas

En su libro, la doctora le dedica un apartado a las vacunas, y nos comenta que "el mensaje es claro y unánime por parte de toda la comunidad científica internacional: las vacunas son seguras y eficaces".

Salvan entre 2 y 3 millones de vidas cada año. Uno de los grandes bulos que hizo mucho daño fue el de que provocaban autismo. Aunque llevo quince años diciendo que no es así y parece que me repito, la realidad es que la madre que acaba de tener un hijo, no ha oído a hablar de vacunas hasta ese momento. Le llega esta noticia, y siente la necesidad de consultarlo.

Por ello, nosotros (los pediatras) desde la serenidad, la empatía, la sensibilidad y la autoridad que nos otorga nuestra profesión, tenemos que informarles y tener siempre abierta nuestra puerta. Lo que no podemos es caer en el error de que el paciente que tenga dudas con respecto a esto se sienta juzgado, atacado, rechazado… porque entonces perderemos esa oportunidad de informarle adecuadamente, y no volverá. En vez de ello, buscará una persona que apoye sus creencias.

Por lo tanto, tenemos que ser todavía más sensibles y empáticos con este tipo de pacientes. De nosotros va a depender que ellos cambien de opinión. En la mayoría de ocasiones, lo conseguimos y confían en nosotros.

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¿Qué 'señales de alarma' deben tener en cuenta los padres?

Los padres lo único que tienen que hacer es vigilar el estado general del niño. Nos da igual la temperatura, la tos… lo fundamental es valorar cómo está. ¿Juega? ¿Corre? ¿Come? ¿Está contento? Si la respuesta es afirmativa, tiene un buen estado general.

De lo contrario, si el niño está decaído, pálido, respira de forma acelerada, no quiere comer, va menos al baño… No tiene buen estado general, hay que ir al pediatra.

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