Los trucos de Laura Escanes para dormir a su pequeña Roma

La 'influencer' ha compartido en sus redes sociales algunos 'tips' para lograr que los bebés duerman de forma placentera

Conseguir dormir a un bebé no es tarea fácil, sobre todo durante los seis primeros meses de vida, y Laura Escanes lo sabe. Por ello, la influencer no ha dudado en compartir con sus seguidores algunos de los trucos que le han servido para lograr que su pequeña, Roma, que nació el pasado mes de octubre, tenga unos dulces y duraderos sueños.

Lee: Roma, la hija de Laura Escanes, coge fuerzas en su paseo para.... ¿arrancarse a gatear?

Seis meses para adquirir un ritmo de sueño

El doctor Víctor Soto, de la Sociedad Española del Sueño, nos explica que durante los primeros seis meses de vida los pequeños tienen que adaptarse de un medio de oscuridad (dentro de la placenta) al medio ambiente que les rodea. Es decir, acostumbrarse a "que por la mañana hay luz y tiene que estar despierto, mientras que por la noche, hay oscuridad, así que debe estar dormido", adquiriendo, de este modo, el ritmo circadiano.

Tal y como detalla el médico, antiguamente, "el ser humano se guiaba por la luz natural", pero ahora los sincronizadores son menos potentes, "tenemos la luz eléctrica. Por ejemplo, a las 11 de la noche, todavía tenemos encendidas las luces en casa. Todo esto crea un poco de lío en nuestro cerebro, por lo que debemos marcar bien los tiempos y una rutina de sueño".

En el caso de los recién nacidos, sus ritmos de sueño vienen marcados por las horas de comida. Poco a poco, irán durmiendo cada vez más hasta que a los 11-12 meses, aunque se despierten dos veces por la noche, "lo normal es que se mantenga despierto durante el día y dormido durante la noche".

A pesar de que se trata de un cambio natural, el doctor apunta a que los padres deben ayudar en este cambio.

Lee: Qué hacer si mi hijo no duerme

¿Cómo propiciar que cojan una rutina de sueño?

Laura Escanes hablaba en su vídeo de que había utilizado con Roma sacos para dormir, en lugar de las tradicionales mantitas. Aunque no está recogido como una recomendación, el doctor Soto comenta que "lo que sí que se sabe es que dormir boca arriba reduce el riesgo de muerte súbita, y puede que a muchos padres les haya sido más fácil lograrlo con un saco”.

Asimismo, la influencer mostraba otros trucos que le habían sido de utilidad:

  • Un doudou, un peluche suave y muy blandito, de Roma. Es habitual que los niños tengan un objeto de apego. Sin embargo, el doctor Gonzalo Pin, oordinador del Comité del Sueño y Cronobiología de la Asociación Española de Pediatría (AEP), nos explica que una de las medidas más importantes a la hora de prevenir el síndrome de la muerte súbita en mantener la cuna "sin objetos 'extras'. Pasada esta etapa, la situación puede cambiar y, además, coincide con un momento del desarrollo psicoafectivo del niño en el que algún objeto que le trasmita seguridad nos y le puede ayudar. Pero ¡ojo! algún objeto. La cuna no es el armario de juguetes".
  • Cuentos infantiles. "La tradición oral de contar historias (mejor que leerlas) es un excelente modelo de desactivar a los niños y favorecer su inducción al sueño. Es una tradición que no deberíamos abandonarla y, especialmente, sustituirla por la tecnología es un enorme error", en palabras del doctor Pin.
    A lo que el doctor Soto añade que, además, contribuye a crear ese clima de relajación que precisan los pequeños a la hora de conciliar el sueño, y genera cercanía entre los padres y sus pequeños.
  • Una máquina de música para bebés. Tanto el doctor Pin como el doctor Soto coinciden en que no hay mucha evidencia científica sobre su eficacia ni tampoco sobre que produzca efectos negativos.
    Hay una creencia extendida de que los ruidos blancos aíslan y contribuyen al sueño, pero, en definitiva, no está comprobado que funcione.

laura-escanes-romaVER GALERÍA

Además, el doctor Soto da los siguientes consejos:

  • Procurar que por la noche no haya luz ni esté en contacto con pantallas.
  • Luces de referencia mejor de tonalidades rojas que azules, ya que éstas últimas luz inhiben la secreción de melatonina (hormona del sueño).
  • No estimularle después de las comidas nocturnas. Dejar al bebé tranquilamente en la cuna.
  • Poco a poco, acostumbrarle a que no se duerma con contacto. A este respecto, el médico destaca que la Asociación Española de Pediatría no recomienda el colecho durante los seis primeros meses de vida porque existe un gran riesgo de que la madre aplaste al bebé. Por tanto, lo mejor es que según se termine de dar el pecho, vuelva a dejarse al pequeño en la cuna. Y en caso de que se plantee hacerlo, se debe consultar siempre con un pediatra.

Lee: La importancia del sueño en los bebés

Qué se debe tener en cuenta para conseguir que su sueño sea placentero

Dado que se habla de niños lactantes, hasta los 2 años, lo que hace placentero su sueño, según apunta el doctor Pin, es la combinación de tras factores de manera equilibrada:

  • La confianza, que se refiere a que el lactante se siente seguro porque detecta una respuesta adecuado de sus cuidadores ante sus demandas que son atendidas.
  • La certeza, que implica la seguridad de que voy a obtener esta respuesta.
  • La afectividad, que está relacionada con el desarrollo de un vinculo seguro que se inicia en estas primeras fases del desarrollo. En otras palabras, el cariño y los ritos favorecen un excelente sueño del lactante y su entorno.

Lee: 3, 2, 1: Consejos para mejorar el sueño de los bebés

¿Y si no duerme?

El doctor Soto apunta que el insomnio conductual es muy frecuente. 1 de cada 3 niños duermen poco o mal, se despiertan muchas veces o les cuesta dormirse, y esto viene causado o mantenido por una serie de malos hábitos.

En especial, está relacionado con que no sean autónomos para dormir, que no sean capaces de dormirse solos, y a partir de los 6 meses sería recomendable que lo fuesen. 

Los beneficios de que los pequeños consigan conciliar el sueño por sí mismo son muchos:

  • Se despiertan menos veces durante la noche.
  • Duermen más horas.
  • Son menos irritables al día siguiente.
  • Tienen una mejor autoestima y capacidad de aprendizaje posteriormente.
  • Mejora su relación con los padres.

Si se comprueba que los pequeños no son capaces de dormir solos, el médico especifica que habrá que solicitar la ayuda de un especialista.

Lee: 'Mi hijo se niega a dormir, ¿qué le ocurre?'

Más sobre

Read more