mastitis-consejos

Cómo aliviar los primeros síntomas de la mastitis en casa

Su tratamiento requiere antibiótico y la valoración de un médico, pero ante la aparición de los primeros síntomas, hay una serie de pautas que podemos seguir para calmarla

Muchas mujeres lactantes sufren (o han sufrido) mastitis, una inflamación de la glándula mamaria. Es habitual que aparezca, sobre todo, a las seis semanas de dar a luz, pero que también puede afectar a cualquier mujer, tal y como nos señala el doctor Manuel Marcos, coordinador de Ginecología de HM Hospitales y vicepresidente de la sección de asistencia privada de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Un problema doloroso que, de no tratarse, puede convertirse en un auténtico suplicio.  

Lee: ¿Por qué las mamás españolas abandonan la lactancia a los seis meses?

Síntomas y tipos

Según señala el médico, los síntomas de la mastitis son:

  • Tumefacción de la mama

  • Enrojecimiento de una zona de la mama. En ocasiones, un tumor no maligno, como la aparición de un nódulo

  • Fiebre (38ºC). Si en lugar de fiebre presenta febrícula (de 37 a 37,5º, cuando aparecen las primeras décimas) puede tratarse de una ingurgitación mamaria. Es decir, un acúmulo de leche en los conductos. Aun así, se debe prestar especial atención, ya que la ingurgitación puede ser uno de los factores desencadenantes de una mastitis. 

  • Dolor en una zona de la mama (no generalizado)

No obstante, explica que también se puede dar esta sintomatología sin que exista una mastitis. Por ejemplo, un acúmulo de leche debido a una mama que no haya sido bien vaciada, puede dar sensación de tumefacción en una zona de la mama o producir enrojecimiento. Y aunque normalmente, no se acompaña de fiebre elevada, sí puede darse el caso.

Lee: ¿Cómo guardar la leche en casa?

Es importante, además, distinguir entre dos tipos de mastitis:

  • Las mastitis puerperales. Aquellas que se dan en pacientes que están dando el pecho y que son las más frecuentes. 
    Explica el doctor que generalmente se producen por el paso de gérmenes desde la piel (el complejo de la areola y el pezón) hacia el interior de los conductos galactóforos. Estos gérmenes después anidan en alguno de los conductos, provocando una infección local en alguno de los mismos. 

  • Las mastitis no puerperales son las que afectan a cualquier mujer, tanto si da el pecho como si no. 
    Dentro de este tipo, destaca la mastitis crónica recidivante. Una inflamación que aparece cada cierto tiempo y se repite con mucha frecuencia. “En ocasiones es muy complicado acabar con ella para siempre”, detalla el médico.

“Tanto si se trata de mastitis puerperal como no puerperal, los antibióticos se difunden muy mal por el tejido mamario, con lo cual hablamos de una enfermedad infecciosa muy poco sensible al tratamiento antibiótico”. Por ello, a veces, se llega a formar un absceso, y entonces le debe hacer a la paciente un drenaje quirúrgico.

Lee: Esto es por lo que atraviesa tu cuerpo justo después de dar a luz

Cómo actuar ante los primeros síntomas

El doctor Marcos explica que el tratamiento, con antibióticos, siempre lo deberá prescribir un médico. No obstante, ante la aparición de los primeros síntomas anteriormente nombrados, sí se pueden tomar las siguientes recomendaciones:

  1. Tomar algún tipo de antiinflamatorio o antitérmico.
  2. Poner un poco de calor local
  3. En el caso de que sea una lactante, debe seguir dando el pecho. Si le produce mucho dolor la succión del bebé, la mejor opción es que se extraiga la leche con un sacaleches. Así, se hará una función de drenaje y no se quedarán acumuladas las secreciones, favoreciendo que vacíe un poco la mama. Además, la ventaja de extraer la leche es que la propia mujer puede controlar la succión.

Esta recomendación, la de continuar dando el pecho, no se aplica en el caso de que haya un absceso en el interior de la mama. “Si las madres comprueban que echan algún tipo de secreción con aspecto purulento por el pezón, deben cesar la lactancia”, afirma. 

El doctor Marcos advierte que si pasadas 24 horas y siguiendo estas indicaciones, la sintomatología no remite, hay que consultarlo con un médico o ginecólogo.

Lee: Qué debes hacer para recuperar el pecho tras el embarazo y la lactancia

"Todo está en camino de esa 'nueva normalidad' de la que hablan las autoridades. Pese a que nos encontramos en esta situación extraordinaria, en los hospitales se continúa atendiendo a las pacientes", apunta el doctor Marcos.

Asimismo, el vicepresidente de la sección de asistencia privada de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia comenta cuál es el procedimiento durante la cuarentena:

  1. Se hace un 'cribado previo'. Se está pasando una encuesta para saber si la paciente ha tenido contacto o no con una persona contagidad por la Covid-19. De ser así, se les remite a urgencias. En caso contrario, valoramos si podemos atender su petición por videoconsulta. En el caso de una posible mastitis, sería hacer una valoración previa para discernir si se trata de una mastitis o una ingurgitación mamaria que da síntomas de mastitis. 
  2. Tomadas las recomendaciones, si a las 24 horas ha ido a peor, se cita a la paciente de forma presencial. No correrán ningún riesgo porque en los hospitales hay delimitados recorridos de baja exposición al virus.

Lee: Aprende a mantener un pecho sano durante la lactancia

Más sobre

Read more