ciberbullying

Cómo actuar si tu hijo sufre ciberacoso

Durante la cuarentena, los niños están pasando más tiempo frente a las pantallas, lo que puede aumentar el riesgo de sufrir acoso online

Según un informe elaborado por el grupo de investigación internacional 'EU Kids Online' y del que se hace eco la Copa COVAP, el 33% de los niños y adolescentes españoles afirmaron haber sido víctimas de bullying offline u online durante 2018. Y aunque los casos de acoso han aumentado de manera notable entre los jóvenes de 15 a 17 años, los más pequeños (menores de 9 y 10 años) continúan siendo un sector muy vulnerable.

Tal y como desvela el estudio, la forma más habitual de agresión online es el envío de mensajes desagradables, lo que ha vuelto a poner a las nuevas tecnologías en el punto de mira, una vez más. Sobre todo, durante esta cuarentena, en la que los niños están pasando mucho tiempo frente a las pantallas.

Difícil de detectar 

"Sufrir acoso es una situación de sufrimiento, de desasosiego, y no es fácil distinguir si se trata de bullying online o de otro problema como, por ejemplo, que se rompa una relación amorosa o un enfado entre niños", nos comenta el informático Jorge Flores, fundador y director de PantallasAmigas.

Aun así, los padres deben estar atentos a algunas señales de alerta como:

  • Continuos dolores de cabeza o de estómago.
  • Un bajo estado de ánimo. Si le notamos triste o especialmente retraído.
  • Alteraciones del sueño e irritabilidad.
  • Que esté siempre muy pendiente de lo que ocurre en el espacio digital, o todo lo contrario, que quiera alejarse por completo de este contexto.

Y para ser capaces de detectar este tipo de conductas es fundamental que los padres generen confianza o complicidad con la vida digital de sus hijos. "A veces, puede parecernos que es un mundo aparte, pero lo que nos conviene es aprender, lograr que nos vean como esa persona a la que acudir en caso de que lo necesiten". Algo que, según admite el propio Jorge Flores, es muy raro que suceda.

Lee: ¿Cómo conseguir que los niños naveguen por la red de forma segura?

Primera regla: no invadir su intimidad (excepto en aquellos casos en los que se trata de un caso grave)

En este intento de crear un clima de confianza, muchos padres cometen el error de espiar a sus hijos, lo que Jorge Flores desaconseja totalmente, ya que "los niños no son objetos a proteger, sino sujetos de derecho. Tienen derecho a su privacidad, y si intuyen o descubren que les hemos vigilado, vamos a perder su confianza definitivamente".

Por tanto, el otro gran reto que se plantea a los progenitores es el de conseguir complicidad con sus hijos, y para ello recomienda:

  • Acompañarles en su primera aventura en la red. Con los más pequeños es importante estar presentes en su primera experiencia online, por ejemplo, jugando con ellos. Así, les podremos enseñar cómo manejar de forma correcta la red, y sentar esas bases de confianza.
  • Crearnos una cuenta en la red social de moda con ellos. Por ejemplo, en 'Tik Tok', una de las más populares actualmente. Así que, aunque no nos apetezca, podemos usar esta plataforma para grabar vídeos divertidos con ellos. "Nos quitará tiempo, pero vamos a ganar mucho a cambio", asegura Jorge Flores.
  • En línea de lo anterior, es importante que vean que nos interesamos por lo que les gusta. Por ejemplo, podemos pedirles que nos enseñen cómo crearnos un perfil de Instagram, explicándoles que no queremos seguirle, simplemente nos apetece ve cómo funciona. Se puede aprovechar ese pequeño rato para charlar con ellos, y al mismo tiempo, 'investigar' cómo funciona esta red social.

No obstante, si los progenitores sospechan que se está dando una situación de acoso grave, y piensan que ha podido ocurrir algo, "la protección está por encima de su derecho a la privacidad". Se debe actuar.

Lee: ¿Y si mi hijo es el acosador y el que hace 'bullying' a los demás?

Cómo actuar en caso de acoso

Jorge Flores distingue entre dos tipos de acoso: el bullying tradicional y el ciberbullying (bullying online).

  • El bullying tradicional debe cumplir tres condiciones: que sea reiterado en el tiempo, que sea un acto voluntario y que haya posición de poder de quien victimiza sobre la víctima. En ocasiones, puede tratarse de una pelea puntual y no de acoso escolar.
  • En el caso del ciberbullying: debe ser intencionado, la posición de poder ya no está tan clara (porque los acosadores suelen acogerse al anonimato, no muestran su verdadera identidad) y ha de ser reiterado en el tiempo. "No es que una persona haga lo mismo varias veces (como en el caso del bullying tradicional), sino que una misma acción es repetida por diferentes personas", detalla. Por ejemplo, un chico hace un meme de otro chico y lo sube a la red.

Cuando los padres se dan cuenta de que su hijo sufre acoso, es normal que sientan dolor, rabia, impotencia y sorpresa. Sin embargo, la primera recomendación es que gestionen todas estas emociones de forma adecuada:

  • Arropar a la víctima. Los progenitores deben olvidarse de lo que sienten para enfocarte en cómo ayudar a su hijo. Ciertas actitudes no reconfortan.
  • Pensar antes de actuar es vital. Antes de actuar, hay que sopesar que las acciones no tendrán un efecto negativo en el proceso. Por ejemplo, comentándolo en el grupo de whatsapp de las familias.
  • No hacer presunciones. Se debe recordar que en internet, los acosadores suelen ocultar su verdadera identidad e incluso robar la de otros.
  • Guardar todas las pruebas del acoso, capturas de pantalla, mensajes… para demostrar lo ocurrido. El director de 'PantallasAmigas' alerta sobre dos redes sociales que los jóvenes están utilizando para dejar mensajes hirientes sobre otros: F3, una aplicación de preguntas y respuestas de forma anónima, y ThisCrush, que permite enviar y recibir comentarios de forma anónima. 

Si los acosadores son sus compañeros de colegio

Si ese acoso es por parte de compañeros de clase, se trataría de una cuestión de convivencia escolar, aunque haya sido fuera del aula:

  • Ir al centro educativo y poner en conocimiento del tutor lo que está sucediendo. Sus profesores son los que están con ellos día a día y pueden notar los primeros indicios, así que hay que explicarles lo que está ocurriendo. Es muy importante colaborar con la escuela.
  • El colegio estudiará la demanda de los padres del alumno e investigará los hechos. Si se comprueba que se ha sufrido acoso, el asunto se elevará a dirección, después a inspección educativa… cada Comunidad Autonóma tiene su protocolo de actuación.
  • A veces, la visión e intereses de la familia y el centro son diferentes. Si los padres sienten que deben insistir más, que lo hagan. Se han dado casos en los que, en vista de que la Consejería de Educación no ha hecho caso, se ha recurrido a la Defensoría del Pueblo.

Jorge Flores también apunta a una autoridad muy importante a la que se puede recurrir en los casos de ciberacoso: la Agencia de Protección de Datos. "Tiene la autoridad para sancionar o transferir aquellos delitos que vayan contra los datos personales y la privacidad de las personas", comenta. Para ello, ha activado un Canal Prioritario, a través del cual se pueden poner en conocimiento casos de imágenes de contenido violento publicadas sin la autorización de la persona afectada.

La Agencia de Protección de Datos puede abrir diligencias para instar a esa persona que ha publicado las fotos que las retire, y aunque no es un juez, sí puede ejercer presión.

Si sufre acoso por parte de personas ajenas a su entorno escolar

En caso de que el menor sea acosado por parte de personas que no son compañeros, ya no es 'entre iguales'. Hay que identificar qué tipo de acoso es: si hace daño, molesta o es de tipo sexual.

A pesar de que se puede formular una denuncia (está recogido como delito), se suele dar prioridad a aquellos casos en los que hay una intencionalidad sexual. Dado que esos comportamientos suelen darse en redes sociales, Jorge Flores anima a denunciar en la propia red social que se están incumpliendo sus normas. La red social recibirá la solicitud, verificará su comportamiento con respecto a sus términos y condiciones de uso, y se reservará el derecho de echarles.

"Aunque lo más probable es que ese usuario se vuelva a crear otro perfil mañana, no por ello hay que dejar de recurrir a esa posibilidad", añade.

"El ciberacoso deja secuelas importantes: falta de autoestima, depresión... y se han visto casos en los que ha desembocado en suicidio, como el de Amanda Todd", la joven canadiense que se quitó la vida en 2012 tras sufrir ciberacoso de forma continuada. 

"Internet es tan potente que nos da mucho positivo, pero también negativo. Se puede hacer mucho daño de la manera más fácil y salir impune", comenta Jorge Flores. Por ello, resulta vital detectarlo y denunciarlo. 

Además, desde la iniciativa deportiva Copa COVAP, apuntan al papel del deporte como una medida de de prevención e intervención. "La actividad deportiva, concebida como una acción colectiva de disfrute, fortalece lazos, la autoestima y la convivencia de quienes la practican", en palabras del director de PantallasAmigas, y así lo corrobora un estudio realizado por varias universidades de nuestro país, que ha sido publicado en la revista online 'The Qualitative Report'.

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