Las pautas de 'Supernanny' para afrontar la cuarentena con niños y adolescentes

Hablamos con la psicóloga Rocío Ramos-Paul, que nos explica cómo evitar o tratar los problemas para que llevemos el confinamiento en casa de la mejor manera posible

A estas alturas de la cuarentena, quien tenga hijos en casa sabrá lo difícil que es permanecer 24 horas al días los 7 días de la semana con ellos. El confinamiento puede generar numerosos problemas. La falta de libertad, la rebeldía o la energía aparentemente inagotable que recargan cada día, unidos a los problemas de estrés, ansiedad, cansancio y, en muchos casos, teletrabajo con los chavales en casa, pueden acabar favoreciendo la aparición de conflictos. Para evitar este tipo de situaciones, hemos hablado con la psicóloga Rocío Ramos-Paul, más conocida como Supernanny, quien nos ha dado algunas claves para evitar este tipo de situaciones.

Lee también: Actividades muy originales para motivar a los adolescentes

¿Cuáles son los problemas que pueden surgir en la cuarentena con los niños?

Durante los primeros días, todos nos pusimos a buscar todo tipo de novedades. Libros, talleres, museos online… Sin embargo, con el paso de los días, esos 'propósitos' o planes fueron desgastándose, aburriéndonos y quedando en el olvido. Es precisamente ahí donde Rocío encuentra el problema. "Los niños se tienen que adaptar. Y es en la fase de adaptación cuando a los padres nos entra la pereza, el mal humor, el estar hartos de lo mismo. Y eso lleva muchas veces a no mantener las rutinas, que son precisamente lo que a los niños les da seguridad. Por eso, ¿las rutinas tienen que ser distintas? Sí. ¿Tienen que ser más flexibles? Sí", comenta.

Supernanny recalca que esto es importante, aunque hay que dedicarles tiempo para reducir la posibilidad de conflicto. Aunque esto solo es la teoría: "A partir de ahí, la casuística depende de muchas cosas y de cada niño. Hay niños con Trastorno Generalizado del Desarrollo, niños con TDH, los hay muy activos… Y eso influye en la energía del niño durante el día. Los padres lo notarán mucho a la hora de acostarlos. Ahora al niño, al no estar cansado, le cuesta más irse a la cama y dormirse que cuando tiene su rutina habitual. Por eso es importante la actividad física: ponerse a bailar con ellos,  que jueguen en el pasillo al fútbol… Necesitan un desgaste de actividad".

Lee también: ¿Cómo afecta el aislamiento a los niños con autismo?

Gestionar las emociones

Además, la psicóloga nos explica la importancia de controlar y gestionar las emociones, ya que los niños tienen como modelo emocional a los padres. "Por ejemplo, si tú estás irascible y sales 'como un miura' dando gritos, sin darte cuenta haces que el niño responda en el mismo tono que tú le has dado. Hay que intentar que el grueso no vaya en esa irascibilidad". Con el paso del tiempo, los niños empiezan a tener pesadillas o a expresar miedos acerca de lo que está ocurriendo, cosa que es normal, depende de la edad. Entre los 2-4 años, es normal y ¿con qué van a tener pesadillas? Pues con el coronavirus. Así, rocío establece la necesidad de crear recuerdos positivos. "Es importante hacernos fotos o vídeos de lo que hemos ido haciendo, porque, aunque nos parezca imposible, vamos a recordar con cariño muchas de las cosas que están pasando".

Lee también: El porqué de las rabietas de tu hijo y cómo puedes calmarlo

Las temidas rabietas

Llegan los momentos de tensión en casa. ¿Hay alguna manera de gestionar esa tensión, las rabietas dentro de un espacio de confinamiento? "Creo que lo primero que hay que hacer como adulto es reconocer que se producen emociones negativas y que tenemos que aguantarlas. Es decir, vamos a estar irritables, vamos a agobiarnos y a tener ansiedad… y eso hay que aguantarlo. Sí que creo que, antes de la rabieta, hay muchas cosas que podemos pasar por alto. Ahorrarnos conflictos, permitirnos ser menos exigentes, ya llegará el momento de serlo cuando volvamos a la rutina de antes", explica. Además, Rocío asegura que muchos tendremos estrés postraumático – en mayor o menor medida- cuando la situación se normalice. Por eso, recalca la importancia de vivir esto de la mejor manera posible: "Si mi hijo, en la balanza, ha tenido más experiencias positivas que negativas, van a salir más fuertes de esta situación".

Lee también: 'Mi hijo tiene conductas violentas, ¿qué debo hacer?'

¿Cómo se puede manejar la irritabilidad o la rebeldía de un adolescente en aislamiento?

En cuanto a los adolescentes se refiere, Supernanny asegura que, de manera general, están reaccionando muy bien y están muy concienciados con el problema. "Es una edad donde les cuesta identificar o posicionarse en lo justo o lo injusto, pero cuando lo hacen son muy radicales. Eso no quita bque no estén en una etapa donde les cuesta gestionar todas las emociones y piensen 'mi madre es una pesada y la tengo 24 horas encima'. Tiene que ser horrible para ellos y es así", explica remarcando de nuevola importancia de ser flexibles y evitar conflictos. "Si me levanto y le digo: "Tú, a la ducha, a estudiar", ya estoy generando un conflicto permanente. Creo que hay que llegar a contratos permanentes con ellos. Ellos están respetando las normas y de vez en cuando hay que elogiárselo, y a los niños, también. Hay que sentarse con ellos y decirles: 'Lo estás haciendo muy bien'.

Lee también: Coronavirus: cómo explicar a los niños esta nueva situación

¿De qué manera podemos marcar los límites dentro de un espacio tan limitado como puede ser una casa?

La psicóloga infantil más famosa de la pequeña pantalla comenta que es importante establecer rutinas, planes, separar la tarde y el día y la semana del fin de semana. "Con los pequeños está funcionando muy bien. Por las mañanas se hace un poco de tarea: clases online o deberes, después dedicamos un rato al juego y comemos. Por la tarde, música, tele o tablet y después de merendar muchos hacen algo que es muy positivo, ponerte en comunicación con amigos. La tarde más a lo social y la mañana más al estudio.

Aun así, asegura que es bueno hacer excepciones en la rutina que hayamos marcado para este momento y romperla de vez en cuando. "Por ejemplo: te sale el sol a la terraza, pues hoy aperitivo. Si es un miércoles, pues es un miércoles. Eso significa que estamos intentando sacar adelante, con el menor coste emocional para la familia, una situación que ya lo tiene de por sí".

Más sobre