Cómo preparar a tus hijos ante la separación de la pareja

Probablemente sea uno de los momentos más difíciles de atravesar si eres madre; de cómo lo hagas, dependerá la reacción del niño y su capacidad para superarlo.

Si crees que ha llegado el momento de separarte y contárselo a tus hijos, es importante que busques el momento más apropiado y que tengas en cuenta la edad de cada uno. Si tus niños tienen una diferencia de edad significativa, como 3 y 10 años, tal vez, lo más conveniente sea que hables con cada uno por separado. 

Para los niños, sus progenitores son la figura de apego más cercana, la que les ha ayudado a desarrollar su autonomía y a descubrir el entorno. Según la edad, la sensibilidad y el apego que cada niño sienta hacia sus padres, será la manera de encarar la conversación. 

Todos los niños necesitan sentir la seguridad de que no serán abandonados. Lo que el pequeño imagina no siempre podrá ponerlo en palabras, por lo que es fundamental, atravesar este momento a su lado y con mucha atención. 

Evita los dramas y los extremos

Una separación no es agradable para nadie, pero debes evitar que tu hijo lo viva como una situación exagerada de dolor y tensión. Por lo tanto, el mejor momento para contárselo es cuando estéis verdaderamente convencidos de la decisión que vais a tomar. No es aconsejable que el niño esté al tanto de los problemas de la pareja, por ello, si sientes que estás segura y que no hay marcha atrás, habla con él. 

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Cuanto más serena puedas estar, mucho mejor. Si lo hacéis en pareja, es aún más recomendable, para que ambos podáis explicar lo que va a pasar y os sintáis apoyados. No entréis en detalles de los motivos que os han llevado a esto. El niño necesita tener la seguridad que seguirá siendo tan amado, cuidado y atendido como hasta ahora. Es importante que él no perciba la frustración de la pareja y que mantenga la buena imagen de ambos. 

La separación de los padres no tiene que ser un drama, tampoco será un momento de alegría, pero puedes ayudarlo a mensurar los sentimientos. Es una etapa en la que se modificará la vida cotidiana y en la que cambiarán algunos aspectos de la rutina. 

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Escucha y responde a sus miedos e inquietudes

Muchos niños no expresan sus sentimientos hasta pasado un tiempo. Es algo que depende de la edad y la manera de ser de cada pequeño. No creas que todo está bien para él y descuides este aspecto. Es probable que internamente tenga muchas inquietudes o miedos y que no los sepa poner en palabras. Los días siguientes pasa tiempo con él, demuéstrale que puede confiar en ti y contarte lo que le pasa. 

Hay respuestas que son más sencillas de aceptar o acompañar pero la ira, la rabia y la frustración también pueden ser parte del proceso de asimilación de los hijos. Intenta responder a su dudas con honestidad y sinceridad, sin explayarse en detalles y procurando que siempre el niño perciba seguridad. 

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Trastorno de ansiedad por depresión

Es un síntoma que está presente en un 4% de los niños y de muchos adolescentes. Es el miedo a la ausencia de la figura de apego, especialmente los padres. No siempre estos temores son fundados y reales. Según la edad del niño podría también deberse a pensamientos mágicos propios de su madurez evolutiva. 

Los pequeños que atraviesan esta sensación suelen tener miedo a la soledad, les cuesta dormir solos, o con la luz apagada. Con frecuencia tienen pesadillas sobre situaciones desagradables o en las que le ocurre algo malo a sus padres. Otro de los síntomas que muestran es la aparición de algún malestar físico, especialmente antes de tener que separarse de alguna de esas figuras de apego. Dolores de cabeza, de barriga, o malestar estomacal son frecuentes antes de ir al colegio. Si esto persiste con el correr de los días, asumir la separación se vuelve muy difícil para él, consulta con un profesional para que te asesore y tu hijo no sufra.

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