Postparto

Esto es por lo que atraviesa tu cuerpo justo después de dar a luz

Después del parto la vida de la madre cambia, y más si es primeriza, pero también es importante atender a los cambios físicos y hormonales que sufre nuestro cuerpo después de dar a luz.

El proceso por el que nace una nueva vida no finaliza totalmente cuando el bebé nace, el cuerpo de la madre debe tomarse un tiempo para adaptarse de nuevo a una situación sin gestación, es decir, a transitar por una etapa que se denomina la recuperación postparto. Es un periodo en el que es importante ser paciente, pues no hay dos partos iguales ni dos recuperaciones que atiendan exactamente las mismas variables, pues cada cuerpo necesita un tiempo y entenderlo juega un papel fundamental.

Este tiempo de recuperaciónse suele delimitar en entre cuatro y seis semanas, en las que el cuerpo de la embarazada producirá cambios significativos para volver a una situación similar a la que tenía antes del embarazo. También, a este tiempo se le llama “cuarentena”, que se inicia con la expulsión de ciertos restos de sangre, como coágulos, y que van remitiendo hasta alcanzar un leve color amarillento y desaparecer completamente.

Insomnio

Consultamos con el Doctor Martín Berrocal, ginecóloco, que nos explica algunos de estos síntomas. “A nivel práctico, uno de los cambios más importante que suelen experimentar las mujeres que acaban de dar a luz es la aparición del insomnio, que además, choca con la sensación de cansancio y la facilidad para dormir en cualquier momento que tenían como embarazadas en la última etapa de la gestación. El insomnio, que no se da en todas las madres, está relacionado con el desequilibrio hormonal que se desencadena cuando el cuerpo de la embarazada deja de tener el feto, y debe volver a equilibrarse”.

Esto es por lo que atraviesa tu cuerpo justo después de dar a luzVER GALERÍA

Sin embargo, el insomnio tiene otras motivos paralelos, que tienen que ver con la sensación de estar alerta de forma continua, pues durante las primeras semanas tras el parto se suele desarrollar un estado continuo de excitación y nerviosismo al ser conscientes de que el bebé depende de ti y que hay multitud de cosas a tener en cuenta para su desarollo y protección. Además, “los ciclos de sueño del bebé, que por sus tomas son muy breves a cualquier hora del día, interrumpen los ritmos de descanso y logran desajustarlos fuertemente”, explica Berrocal.

Leer: Ejercicios para tonificar el abdomen después del embarazo

Sudor y dolor de pecho

Es en las dos primeras semanas cuando se produce un proceso hormonal que nos hace sudar más, mucho más, esto produce que sea muy común que las madres que acaban de dar a luz suden a cualquier hora del día, estén haciendo o no un esfuerzo considerable. “Esto podría estar relacionado con la lactancia, pues se estima que es una de las principales causas del cambio metabólico y hormonal que produce esta mayor sudoración”, afirma Martín Berrocal.

Además, al dar el pecho se experimenta una sensación de tirantez relacionada con la subida de la leche. Esto hace muy importnte que los pechos se lleguen a vaciar en las tomas, bien sea por parte del bebé o utilizando un sacaleches, porque de lo contrario el pecho podría congestionarse y dar como resultado una mastitis, que es la inflamación de las glándulas mamarias.

Leer: Así afecta la enfermedad de Crohn al embarazo

El útero vuelve a su estado original

Hay que tener en cuenta que el vientre de la madre debe realizar un proceso de reajuste muy importante, dado que durante la gestación el útero llega a adquirir un tamaño superior al de un balón de fútbol. El organismo tarda hasta seis semanas en regular un espacio que llega a alcanzar 1 kilo después del parto y para hacerlo disminuir hasta los 50 gramos. Para conseguirlo no es poco común que el organismo induzca unas contracciones muy similares a las del parto.

En palabras del Doctor Berrocal, “dado que los tejidos de las paredes del adbomen podrían estar afectados por haber cedido espacio al bebé en su gestación, esta diástasis abdominal puede provocar incontinencia, prolapsos y dolor pélvico”. Para lo que es muy recomendable realizar ejercicio físico relacionado con el core, así como abdominales hipopresivos.

Leer: Masaje perineal y Epi-No: dos recursos para ayudarte con el embarazo

Más sobre