Qué hacer con las piernas y los tobillos hinchados durante el embarazo

Es uno de los trastornos más comunes durante la gestación, y aunque no es sencillo evitarlo, sí lo es aliviar sus síntomas.

Es uno de los problemas más frecuentes del embarazo, y afecta por igual a casi todas las mujeres. Los cambios hormonales y el aumento del volumen del útero dificultan la circulación sanguínea y propician la retención de líquidos, causando una molesta hinchazón en los pies y piernas de las embarazadas. 

Otros factores como el calor, la falta de ejercicio o una mala alimentación pueden hacer que la situación empeore, por lo que es mejor cuidarse y saber qué hacer para aliviar esta molestia a la que casi ninguna embarazada escapa.

Haz ejercicio físico

Mantenerte activa durante el embarazo te beneficia en todos los sentidos y, por supuesto, también te ayuda a reducir lo más posible la hinchazón durante este periodo. Dar paseos de media hora, dos veces al día, te aliviará parte de la molestia. Pero, además, no descartes practicar otros deportes que están especialmente indicados durante el embarazo, como la natación o el yoga y el pilates adaptado.

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Utiliza medias de comprensión graduada

Por la noche o cuando estés en casa puedes dejar a tus piernas respirar y elevarlas en tandas de 10 minutos para mejorar la circulación. Pero cuando vayas a trabajar o salgas a la calle por otros motivos durante el día, puedes utilizar este tipo de medias que te proporcionan una agradable sensación en las piernas al facilitar el reflujo venoso. En cualquier caso, evita estar mucho tiempo de pie y cambia de posición a menudo. Por la noche, prueba a dormir con un cojín bajo los pies para descansar con las piernas ligeramente elevadas.

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Di adiós a los tacones y a las prendas ajustadas

Utiliza un calzado ancho, que no te oprima el pie, y huye tanto de los tacones muy altos (no más de cinco centímetros) como de los zapatos demasiado planos, porque solo conseguirán que aumente la hinchazón de los pies y, como consecuencia directa, la de las piernas.

Del mismo modo, la ropa demasiado ajustada impedirá que la sangre circule libremente por tus piernas y acabarás el día con las piernas hinchadas y doloridas. Procura que ninguna prenda te oprima, y esto se aplica también a la ropa interior y a los jerseys y camisetas, porque la circulación sanguínea recorre todo tu cuerpo.

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Cuida tu alimentación

Por supuesto, controla las cantidades de sal que ingieres a lo largo del día, porque puede favorecer la retención de líquidos, lo que aumentaría la hinchazón. Bebe líquidos, y en especial agua, para evitar este problema y ayudar a tu organismo a funcionar correctamente. El agua y el control de la sal también te ayudan a controlar la tensión arterial, que puede subir durante el embarazo y favorecer el riesgo de sufrir preeclampsia, una de las complicaciones más comunes y peligrosas tanto para la madre como para el futuro bebé.

Además, procura aumentar el consumo de frutas, verduras y cereales integrales, que te ayudarán a mantener la fluidez de la sangre. También el pescado y las carnes como la pollo y pavo serán grandes aliados de tu alimentación en estos meses.

La cosmética está de tu lado

A día de hoy existen numeroso cosméticos que nos ayudan a aliviar numerosas molestias causadas por el embarazo, como es el caso de las cremas y geles refrescantes y descongestionantes, que calman la sensación de hinchazón y pesadez en la piernas y pies. Elige la que más agradable te resulte y aplícala con un masaje que ayude a que penetre mejor en la piel y que, de paso, te reactive la circulación. Úsala con regularidad y notarás un alivio casi inmediato.

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