Mi hijo es celíaco, ¿qué debo hacer?

A pesar de las limitaciones que conlleva, tener esta enfermedad intestinal no tiene por qué suponer un problema a la hora de disfrutar de la comida

La enfermedad celiaca, también conocida como celiaquía, es una patología autoinmune, crónica y sistémica, que produce una reacción al gluten y que provoca una lesión grave en la mucosa del intestino delgado, alterando la absorción de las vitaminas, minerales y nutrientes que contienen los alimentos. Se trata de una enfermedad que puede aparecer en cualquier momento de la vida, afectando tanto a niños como a adultos. Diarreas, vómitos, defectos en el esmalte dental, retraso en el crecimiento, hipotrofia muscular, irritabilidad, fatiga y pelo frágil son algunos de los síntomas más comunes que se producen cuando esta enfermedad intestinal se manifiesta en la etapa infantil.

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Intolerancia al gluten

Al tratarse de una enfermedad crónica que se caracteriza por la inflamación de la mucosa del intestino delgado debido a una intolerancia al gluten, una proteína que se encuentra en la semilla de muchos cereales como el trigo, la cebada, el centeno o la espelta, el único tratamiento para los celiacos es seguir una dieta que no incluya gluten. Esta proteína se encuentra en alimentos tan comunes como pan, bollería, pasta, salsas preparadas o embutidos procesados, que pueden complicar la elaboración del menú, especialmente cuando los afectados son los más pequeños.

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Sin embargo, a pesar de las limitaciones que conlleva, ser celíaco no tiene por qué suponer un problema a la hora de disfrutar de la comida. Basta con informarse correctamente, prestar a atención a los alimentos que adquirimos, buscar los mejores 'sustitutos' y adaptar los platos para que nuestro pequeño disfrute plenamente de una vida alejado del gluten.  

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¿Qué debo hacer si mi hijo es celiaco?

Una de las primeras pautas es informar en el centro escolar del pequeño de su enfermedad. Solicitar que todo el profesorado, así como los compañeros, sepan lo que supone la celiaquía y las exigencias de la dieta sin gluten. Los comedores escolares tienen obligación de ofrecer menús sin gluten para los niños celiacos.

Es importante conocer los alimentos sin gluten, los productos con gluten o trazas y el etiquetado preventivo. Lo fundamental de esta dieta es leer detenidamente los ingredientes de los productos y recurrir a aquellos que de forma natural no llevan gluten. Carnes, pescados, huevos, leche, frutas y verduras son solo algunos de los nutritivos y sabrosos alimentos que podremos incluir en los platos de los pequeños.

Además de prestar atención al plato del niño, los padres debemos poner en práctica una serie de 'normas' para evitar la contaminación cruzada, tanto dentro como fuera de la mesa. La disposición de los alimentos y productos en los armarios a los que pueda acceder, el aceite a la hora de cocinar, el proceso para elaborar comidas con y sin gluten en una misma cocina e incluso el uso de determinados aparatos son factores a los que debemos prestar especial atención. Por ejemplo, la tostadora y la sandwichera deben ser herramientas de uso exclusivo, mientras que el aceite nunca puede ser reciclado si previamente se ha utilizado para elaborar productos con gluten.

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