Por qué debes ir al dentista cuando descubres que estás embarazada

Las famosas náuseas y vómitos durante el embarazo son consecuencia de los cambios hormonales. Sin embargo, en tu boca también se producen, por el mismo motivo, cambios significativos que deberías consultar con un dentista.

Durante el embarazo se producen una serie de cambios fisiológicos en el organismo que en ocasiones resultan muy sorprendentes, sobre todo cuando la madre es primeriza y descubre que a cada semana los síntomas que percibe son nuevos, y que lo que parece normal un mes, se convierte en lo contrario al siguiente. Las hormonas juegan un papel fundamental en estos desajustes físicos y emocionales. 

Hay cuestiones que son sobradamente sabidas, como las náuseas del primer trimestre o el sueño incontrolable. Pero existen otros síntomas del embarazo que también requieren de tu atención y que permanecen siempre en un sufrido segundo plano, pues son poco conocidos, pero se hacen presentes en la misma medida.

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No solo notarás cambios en tu cuerpo, también en tu saliva

Muchos de los cambios fisiológicos que experimentas durante el embarazo tienen consecuencias en cadena, pues el organismo siempre busca la estabilidad y, cuando una pieza de su puzle falla o simplemente cambia, hay otras tantas que deben ajustarse para que todos los procesos biológicos y fisiológicos prosigan su curso.

Que tu boca se vea afectada por el embarazo está dentro de una reacción hormonal, iniciada por el mismo proceso que produce las náuseas y los vómitos. Se estima que alrededor del 80% de las embarazadas sufren vómitos, y que entre el 60% y el 75% desarrollan problemas bucodentales en relación a este mismo cambio.

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Estos problemas tiene su origen en la saliva, que cambia su composición y adquiere un ph más ácido, además de que se reduce sustancialmente. Menos saliva y más ácida produce mal sabor de boca e interfiere negativamente en la digestión de los alimentos, pues el primer proceso digestivo se realiza en la boca, con la deglución, y esta carencia de saliva lo pone todo más difícil.

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Problemas en la boca

Tu dentista no tendrá mucho que aportar respecto a la digestión de tus comidas. Sin embargo, que tu ph se vuelva más ácido puede resultar agresivo contra tus dientes. Y es que este problema bucal, de presentarse, no tiene porqué ser durante una breve etapa, sino que puede manifestarse desde el primer mes y prolongarse hasta el octavo.

De esta manera, tus dientes pueden acabar sufriendo la acidez bucal durante demasiado tiempo y perder esmalte de forma significativa. Puedes prevenir esta situación acudiendo al dentista en cuanto percibas sequedad en la boca y un sabor ácido.

Además, se da otra circunstancia en tu boca asociada al embarazo, pues el aumento de la secreción de progesterona produce a su vez un incremento en el flujo sanguíneo de las encías, lo que provoca que estén mucho más sensibles, que se inflamen y que sangren con más facilidad. El diagnóstico de estos síntomas determina, normalmente, que es una gingivitis, algo que afecta al 50% de las embarazadas.

Para prevenir posibles infecciones que compliquen aún más tu incomodidad a lo largo de la gestación, es muy necesario que cuando notes hipersensibilidad en tus encías no dejes pasar el tiempo y acudas al dentista para asegurarte de que tus encías se mantienen sanas y sin heridas, minimizando el riesgo a padecer infecciones que compliquen tu alimentación.

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