Estos son los síntomas que puedes experimentar cuando se acerca el día del parto

El embarazo llega a su fin y en tu cuerpo se producen algunos cambios que sirven para prepararte para la inminencia del parto

Cuando se acerca el momento del parto nuestro cuerpo experimenta cambios que nos ayudan a prepararnos para el gran día, y aunque no todas las mujeres tienen los mismos síntomas ni los sienten con la misma intensidad, es muy posible que llegues a notar alguno de ellos cuando tu embarazo se acerque a su término.

La barriga comienza a descender

Es habitual que la gente te diga que aún te queda para el parto porque tienes la barriga “demasiado alta”, o que te queda poco para el gran momento porque la tienes “demasiado baja”. Antes de la semana 37, el bebé comienza a colocarse para el nacimiento y encaja su cabeza en la pelvis.

A partir de este momento tendrá menos espacio y se moverá menos. Es posible que a partir de este momento notes una presión mayor en la zona pélvica, pero seguro que puedes comenzar a respirar mejor al sentir menos presión sobre el diafragma. A partir del segundo embarazo es posible que el bebé se encaje en la pelvis un poco más tarde.

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Expulsión del tapón mucoso

Cuando un embarazo llega a término, la expulsión del tapón mucoso es uno de los síntomas que indica que el parto es inminente (por inminente entendemos desde horas hasta días o incluso semanas), aunque en ocasiones se expulsa durante la fase de dilatación del parto.

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Este tapón es una secreción que se forma en las primeras semanas del embarazo para proteger el embarazo, ya que hace de barrera entre el interior del útero y la vagina. Su aspecto es generalmente transparente o ligeramente marrón, y en su expulsión podría ir acompañado de un ligero sangrado. Si en ese momento el sangrado es muy abundante has de acudir a urgencias para que comprueben que todo está bien. 

Contracciones de Braxton Hicks más regulares

Las contracciones de Braxton Hicks son diferentes a las contracciones de parto y su función es borrar y ablandar el cuello del útero. Normalmente comienzan a producirse a partir de la semana 29 de embarazo, se producen en el músculo uterino y se sienten en las ingles y en la zona baja del abdomen. Son irregulares, duran unos 30 segundos y son indoloras, aunque pueden resultar molestas.

Cuando se acerca el momento del parto van haciéndose cada vez más frecuentes e intensas, pero siempre de manera esporádica. Para aliviarlas prueba a cambiar de posición o camina un poco (o descansa si estabas en movimiento). También puede ayudarte un baño relajante.

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Aumenta la necesidad de orinar

El bebé presiona cada vez más el útero, por lo que la vejiga está presionada y tiene menos espacio. Eso hará que sientas la necesidad de orinar cada dos por tres. Y aunque es cierto que esto puede ocurrir en los últimos meses de embarazo, es un síntoma que se intensifica cuando se acerca el momento del parto y para el que solo se puede recomendar paciencia, ya que en ocasiones resulta cansado tener que ir tantas veces al baño.

Romper aguas

Con la rotura de la bolsa que contiene el líquido amniótico no hay ninguna duda: el parto es inminente. Esta bolsa y su contenido protegen al bebé del mundo exterior por lo que solo queda esperar a que se produzca el parto en las horas siguientes a la rotura. Si esto no ocurre así se produce a la inducción del parto, ya que el bebé no puede estar mucho tiempo sin líquido amniótico.

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