Cindy Crawford abre las puertas de su mansión de estilo colonial en Los Ángeles

Fue la diseñadora de paisajes de Beverly Hills Christine London quien, al alimón con Michael S. Smith, se encargó de crear acogedores espacios y rincones llenos de una preciosa y precisa vegetación, dándoles, a la vez, la sensación de algo improvisado y salvaje, es decir, huyendo en todo momento de la idea de los clásicos jardines en los que todo está artificiosamente cuidado.
Es así cómo Cindy, su marido y sus hijos reciben todos los días por la mañana el bello regalo del aroma de los arbustos de lavándula dentada, la fragancia de las buganvillas, así como de las rosas, que incluye la aromática variedad «taboo», un híbrido aterciopelado de color rojo. Y todo eso hace que muchas mañanas lo primero que hace Cindy es salir al jardín y cortar algunas rosas para poder llevar con ellas al interior de la casa su mágico y voluptuoso olor.
Pensando especialmente en los niños
La casa está distribuida y amueblada pensando primordialmente en los niños: o si se quiere,es la casa de una pareja con unos hijos que se en- cuentran en su infancia. «Es todo muy a escala infantil», explica el decorador Michael S.Smith refiriéndose a las sillas forradas, a las mesas bajas de cóctel que se encuentran en muchas de las estancias. «Todo está hecho, por otra parte, con materiales blandos y hay mucho espacio entre los muebles». Y aunque las alfombras turcas y la tapicería india floreada del sofá del salón evocan sin duda los exóticos lugares que la modelo y su marido han visitado, también reflejan consideraciones prácticas. La propia Cindy Crawford nos explica:
—A Michael siempre le digo que lo importante es que los tejidos, y en general el suelo y el mobiliario, estén preparados para resistir el que uno de los niños pueda, en un determinado momento, devolver si no le da tiempo de llegar al lavabo.
En otras palabras,l o que Cindy quiere es:
—Que nuestra casa sea un lugar donde los niños puedan seguir siendo eso: niños. No un sitio en el que se sientan como atados, con demasiadas cosas que no se pueden tocar, con cosas con las que se puedan ocasionar daño si de pronto Presley o Kaya se caen …
Por otra parte, el decorador tuvo que tener presente tanto los gustos y preferencias de la modelo como los de su marido, Rande Gerber, combinándolos de la mejor manera posible. Michael S.Smith comenta al respecto: «El gusto de Cindy es romántico y, a la vez, práctico, mientras que su marido tiene preferencias más teatrales y acaso más llamativas».

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