Mujer entrenando en casa

¡Ojo con las lesiones! Precauciones a tener en cuenta cuando hacemos ejercicio en casa

Unos sencillos consejos nos pueden ayudar a reducir las molestias y evitar las temidas lesiones

by Gtresonline

La crisis del coronavirus nos obliga permanecer en nuestras casas, que se han convertido, para la inmensa mayoría de personas, en nuestro espacio de trabajo, de ocio y de entrenamiento. Para no caer en la tentación y no perder la forma física durante la cuarentena, son muchas las que están continuando con sus rutinas deportivas sin moverse del hogar. También son muchas las que han encontrado en esta insólita situación la excusa perfecta para iniciarse en el deporte, un aliado para a reducir los niveles de estrés y ansiedad, dormir mejor y mantener un buen estado anímico. Sin embargo, al no contar con la supervisión de un experto en la materia, podemos cometer determinados errores al practicar ejercicio que deriven en lesiones. Si no queremos llevarnos un susto, debemos seguir una serie de recomendaciones para ejercitarnos con seguridad.

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Usar el equipo correcto

Antes de comenzar el entrenamiento, es fundamental equiparnos correctamente. Aunque estemos en casa, no vale cualquier prenda para practicar deporte. Debemos optar por mallas, camisetas y tops con tejidos transpirables para evitar una sudoración excesiva y unas zapatillas con un buen agarre y sujeción. Escoger las sneakers adecuadas no solo tendrá impacto en nuestro rendimiento, sino que además será la mejor defensa contra molestias y lesiones.

Calentamiento 

El calentamiento es obligatorio antes de emprender cualquier actividad deportiva. Al igual que dedicamos unos minutos a preparar a nuestros músculos y articulaciones cuando estamos en el gimnasio, también tenemos que hacerlo en nuestro hogar. Una rutina sencilla, pero correctamente ejecutada, contribuye a prevenir esguinces, desgarros y cualquier tipo de lesión o molestia. Igualmente, debemos estirar al acabar la sesión para que los músculos y las articulaciones reduzcan su intensidad y tensión por el esfuerzo y vuelvan a su estado natural.

No forzar el cuerpo

Con la declaración del estado de alarma, las rutinas para ejercitarse en casa han proliferado en la Red. Sin embargo, esto puede ser realmente peligroso si no tenemos en cuenta nuestras limitaciones. Debemos evolucionar de forma constante y progresiva, especialmente cuando no estamos acostumbrados a hacer deporte. Para ello, lo idóneo es establecer unas rutinas diarias, así como un objetivo, e ir aumentando la intensidad día a día. Si forzamos la máquina, podemos lesionarnos y tener que abandonar este hábito que, en estos momentos, nos reporta grandes beneficios tanto físicos como mentales

Parar al sentir dolor

Ante la falta de material, estamos valiéndonos de objetos cotidianos como briks de leche, botellas de agua o mochilas con peso para aumentar la intensidad de los ejercicios. En muchos de los vídeos fitness que seguimos, los expertos utilizan estos elementos a modo de mancuernas. Sin embargo, al igual que en el punto anterior, debemos escuchar a nuestro cuerpo. No contamos con un especialista que revise nuestros movimientos ni valore nuestra postura corporal. Si cogemos más peso del que estamos acostumbrados y, además, no ejecutamos correctamente el ejercicio, podemos sentir dolor y lesionarnos. Ante la mínima sospecha de molestia, debemos parar de realizar la actividad y pasar a otra que se adapte a nuestra forma física y con la que no forcemos nuestro cuerpo

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