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¿Por qué me huelen los pies?

¿A qué se debe el olor de pies? ¿Sirven los remedios caseros? ¿Cuándo debemos acudir especialista? Te explicamos por qué te pueden olor mal los pies y qué puedes hacer para combatirlo.

by Nuria Safont

El calor del verano, la sudoración, la falta de transpiración a la que sometemos a los pies debido a un calzado inadecuado o al uso de calcetines fabricados con tejidos sintéticos, acudir a piscinas o baños públicos sin una protección apropiada o mantener los pies continuamente húmedos debido a un secado incorrecto pueden causar diferentes dolencias que, aunque a menudo no resulten dolorosas sí tienen una increíble facilidad de infección. Y pueden hacer que te huelan los pies.

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Por qué huelen los pies 

Siempre que la higiene sea adecuada, la principal causa es no secar bien los pies, favorecer la humedad y la proliferación de hongos y bacterias (que causan mal olor) así como usar calzado o calcetines que no transpiren. Por eso, los expertos del Colegio de Podólogos de Madrid insisten en estas medidas de prevención para que cuidar nuestros pies durante el verano y evitar las infecciones que pueden ser las responsables del mal olor. 

  • Mantener rutinas de higiene y tenerlos hidratados y nutridos: lo ideal es utilizar un jabón neutro y lavar los pies a conciencia. El secado también debe ser el adecuado, poniendo especial atención entre los dedos. Por otro lado, durante el verano la sequedad que se produce en nuestros pies en estos meses puede ser consecuencia de la continua exposición al sol, lo que puede llegar a provocar grietas en nuestros pies. Este hecho se traduce en la aparición de vías directas por las que se contagian infinidad de microorganismos que pueden atacar a la salud de los pies.
  • Usar productos desodorantes: en crema o en spray pueden ayudarte a prevenir el mal olor. Usa también productos especiales para eliminar el olor en el calzado y en la zona donde los guardes. 
  • Escoger un calzado idóneo como las sandalias, siempre y cuando vayan bien sujetas al pie (sin oprimirlo) y su suela no se encuentre por debajo ni por encima de los 3-4 centímetros, pues de este modo se evitaran impactos bruscos al caminar.  Además, en verano es fundamental que los pies transpiren dando prioridad a los fabricados con fibras naturales y evitando la goma.
  • Confiar en los profesionales de la podología pues se avecinan varios meses en los que, de no prestar la atención que nuestros pies se merecen, las dolencias pueden empezar a aparecer. Es por ello que, debemos garantizarnos un diagnóstico completo y personalizado como medida de prevención.
  • Extremar la precaución si se pertenece a alguno de estos colectivos: niños, personas mayores, deportistas o diabéticos, ya que son más vulnerables a la aparición de diversas patologías.

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Medicina para evitar el olor 

En el caso de que el exceso de sudor se convierta en un problema serio y no consigas solucionarlo, debes acudir al podólogo para que averigüe cuál es la causa. Si se trata de una infección, puedes recurrir a medicamentos de uso tópico que la combatirán y, a la larga, junto a una buena higiene del pie y un buen calzado, lograrás que tus pies dejen de oler. 

En ocasiones, el exceso de sudor puede deberse a un problema denominado hiperhidrosis. En estos casos, puede ser efectivo el abordaje con técnicas de medicina como la toxina botulínica, medicamentos orales, o tratamientos novedosos como el miraDry, aplicación de un aparato que emite iontoforesis (microondas). 

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Otros problemas típicos del verano

Además de combatir el mal olor, es recomendable que observes el estado de tus pies para detectar cualquier alteración y acudas al podólogo. En el caso de sufrir una infección, los tratamientos suelen consistir en antifúngicos o antibióticos tópicos (evitan que el hongo se extienda) o sistémicos (por vía oral). Respecto a estos últimos suelen atacar el problema de raíz, sin embargo, debe ser el especialista el que indique su uso. Estos son los problemas más frecuentes: 

Onicomicosis (hongos en las uñas)

Síntomas:

  • Manchas blanquecinas bajo las uñas
  • Cambios en el aspecto de las uñas (quebradizas, decoloradas, deformes, se vuelven más gruesas)
  • Pérdida de transparencia en las uñas

Prevención:

  • Utilizar calzado de protección en zonas de riesgo como piscinas o baños públicos
  • Si se padece hiperhidrosis (sudoración excesiva) hay que prestar especial atención al acúmulo de humedad. Si es necesario se deben cambiar los calcetines varias veces al día.
  • Utilizar un jabón que mantenga el manto ácido de la piel del pie.
  • Secarse bien los pies atendiendo especialmente a la zona interdigital.

Pie de Atleta

Síntomas:

  • Escamas húmedas, blandas, gris claras o rojas en los pies, especialmente entre los dedos.
  • Piel muerta entre los dedos.
  • Picazón y zonas inflamadas.
  • Olor a humedad y a moho en los pies.
  • A veces, pequeñas ampollas en los pies.

Prevención:

  • Evitar caminar descalzo por el borde de las piscinas y llevar sandalias de goma en las duchas públicas.
  • Utilizar calzado que permita la transpiración
  • Observar una buena higiene diaria del pie
  • Evitar la humedad

Papilomas o verrugas plantares

Síntomas:

  • Tiene un aspecto parecido a una callosidad pero si se pellizca la lesión es mucho más dolorosa
  • Se pueden apreciar unos puntos negros en el centro
  • Pueden existir varias en forma de mosaico
  • Si se hurgan sangran y duelen

Prevención:

  • Mantener el pie seco
  • No compartir calcetines ni zapatos
  • No andar descalza por moquetas, suelos, baños, piscinas
  • Conviene lavar los calcetines con lejía
  • Mantener el calzado en buen estado.

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