Centro Niemeyer: el mejor regalo para Asturias

El arquitecto brasileño muestra su maestría en un centro constituido por cuatro maravillosos edificios

by hola.com
El brasileño Oscar Niemeyer —el pasado diciembre cumplió 103 años— es uno de los mejores arquitectos del siglo XX. Y como reconocimiento a su maravillosa obra, en 1989 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. En 2006, cuando los galardones celebraban su primer cuarto de siglo de existencia, la Fundación Príncipe de Asturias contactó con todos los premiados para que, de alguna manera, se sumaran a los actos del 25 aniversario con una clase magistral, una conferencia, un encuentro con el público... Esto es lo que el genio del lápiz dijo:“Yo soy arquitecto y, por tanto, lo que sé hacer son diseños de edificios, y eso es lo que voy a hacer, diseñar un edificio”. Y así, sobre un papel en blanco, comenzó a hacerse realidad el Centro Niemeyer de Avilés.
Más información:
www.niemeyercenter.org
www.niemeyer.org.br
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Con esta espectacular construcción, Oscar Niemeyer definió un espacio de interconexión entre el centro antiguo de la ciudad y el futuro desarrollo del área donde se integra el Centro Cultural, de cara a la ría de Avilés. 
El Centro Niemeyer se compone de cuatro edificios diferenciados y complementarios, dispuestos en una plaza que cuenta con frentes y vistas a la propia ría, al fondo del puerto y hacia la ciudad, situada en su margen opuesto. 
A simple primera vista se comprueba que estos cuatro magníficos edificios cuentan con todas las peculiaridades de la obra de Niemeyer y su significado. Las curvas, la suavidad; el hormigón, la sinceridad; el color blanco, la claridad. 
El auditorio es el edificio más alto del complejo —26 metros— y el que más dificultad supuso a la hora de ser construido por la complejidad de sus formas. Tiene 961 butacas y posee una característica muy de Niemeyer: no hay palcos, solo una platea única. 
En esta imagen se ve claramente el interior de la Cúpula —otro de los edificios del centro—. Y se entiende la dificultad que supuso la ejecución de la obra debido a los hormigones, sus elementos estructurales y las formas curvas. 
La cúpula encierra un espacio expositivo diáfano de 2.000 metros cuadrados. Se trata de una semiesfera ejecutada en hormigón proyectado, en cuyo interior destaca una lámpara diseñada por el propio arquitecto, Óscar Niemeyer. 
La Plaza Abierta será el nexo de unión entre el Centro y la ciudad. Niemeyer planteó este lugar con vocación de apertura social: “Una gran plaza abierta a todos los hombres y mujeres del mundo, un gran palco de teatro sobre la ría y la ciudad vieja de Avilés”. 
Una de las características del auditorio es la 'gran ventana' (20mx5m), el portón del escenario. Este portón que parece cerrar el edificio no hace más que darle la posibilidad de abrirse a la Plaza y de trasladar el espectáculo hacia fuera. 
Tan solo  hace una semana que el Centro Niemeyer se ha inaugurado en Avilés y ya se ha convertido —como no podía ser de otro modo— en un lugar de peregrinación para propios y turistas. Entre su programación, Woody Allen, Víctor Manuel, Carlos Saura… 
La Torre es el mirador del Centro y el espacio gastronómico. De una altura total 24 m, en su interior se sitúa un volumen de una única planta circular, constituido por dos losas de hormigón, siendo la inferior colgada de la superior mediante 22 tirantes de 32 mm. cada uno. 

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