Personaliza tu casa con las molduras

Su función es básicamente ornamental, con ellas conseguirás que los objetos resalten frente a su entorno

Ya en los tiempos de la antigua Grecia, los arquitectos e ingenieros difundían y usaban las molduras en los techos como uno de los elementos clásicos característicos de la época. Éstas son las partes salientes de perfil uniforme y sirven para adornar, reforzar o facilitar cualquier obra de carpintería o arquitectura.  Otorgan un aspecto de acabado que armoniza pared y techo. Asimismo, crea efectos visuales que restan rigidez al espacio y que bajan la altura de los techos muy altos.

Disimula las imperfecciones
Otra de las ventajas de estos salientes es que disimulan las posibles imperfecciones que tiene el techo. También permiten un mejor acabado cuando se lleva a cabo cualquier trabajo de pintura o empapelado en nuestra vivienda y suavizan el ángulo de 90º entre la pared y el techo, lo que permite una mejor ventilación del mismo para facilitar su limpieza.

Existen muchos tipos y diseños de moldura para satisfacer nuestras exigencias o gustos. La elección depende de nuestro gusto personal, de la forma del techo y de la decoración de la casa. Los materiales más utilizados son el yeso y el poliuretano y los colores abarcan una gama cromática que va desde el blanco hasta el beige.

Para la instalación de las molduras, es aconsejable utilizar el poliuretano para personas no profesionales, porque la manipulación del yeso presenta más dificultades, al ser más pesado y frágil. Los elementos sintéticos de poliuretano son más fáciles de conseguir y colocar, aunque no sea tan moldeable como el yeso.

La instalación, paso a paso
Una vez decantados por uno de los materiales, debemos pensar en la colocación de la moldura, ya que puede ir sujeta sólo en el techo, o en la pared y el techo. Los pasos para colocar una cornisa en nuestro hogar son los siguientes:

1. Primero, trazaremos una raya horizontal para marcar la distancia a la que irá colocada, lo que nos servirá de guía. Hay que trazarla por todo el perímetro de la habitación donde va a ir colocada la moldura.

2. Cortamos un ángulo de la cornisa con el cortaingletes. Cuando esté colocada en su esquina y encolada con silicona o pasta, procedemos a las partes rectas. La arrimamos hasta su ubicación y presionamos unos segundos contra la pared.

3. Con lo que ha sobrado de pasta y una espátula rellenamos las imperfecciones que han podido quedar al colocar nuestras molduras. Retiramos los excesos con una esponja húmeda o, si es necesario, con una lija.

4. Finalmente sólo nos queda pintarla, recordando que con el poliuretano no podemos usar pinturas que contengan disolventes, ya que destruyen la moldura.

Con esta simple operación conseguiremos una casa con personalidad propia. Además, el mobiliario y los objetos resaltarán, dando a nuestro hogar un toque clásico y elegante.

¿Has colocoda alguna vez molduras en tu casa? Entra en nuestro foro y opina.

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