¿Nórdicos o edredones?

Dentro de poco tiempo, la bajada de temperaturas nos invitarán a 'vestir' la cama de invierno. ¿Tú qué prefieres?

Aunque la tendencia es colocar un nórdico por ser éste más calentito, los edredones siguen teniendo una amplia gama de colores, texturas y diseños que tal vez estén más acorde con lo que deseas para vestir tu cama.

Si bien es cierto que los nórdicos dan un aspecto más juvenil a la habitación, también es verdad que existen edredones modernos que pueden combinar a la perfección con el estilo vanguardista de tu habitación. La elección es muy personal y debes ser tú la que consideres cuál es la que más se acerca a tu idea de estética o la funcionalidad de cada una de estas dos opciones.



Practicidad frente a estilo

A continuación, vamos a darte ideas para conocer cuáles son las ventajas y desventajas que puedes tener y ayudarte de esa forma a saber cuál es la que más te conviene.

En el caso del edredón nórdico, un auténtico boom en esta última década, las ventajas que podemos encontrar frente a un edredón convencional son muchas: generalmente, y dependiendo del material que se haya elegido, siempre suele ser más ligero, su diseño suele ser bastante sencillo y nos da la oportunidad de cambiar de color, estampado o cualquier otro tipo de variación sin tener que deshacernos de él; únicamente tendremos que cambiar su funda.

También resulta muy resistente, ya que al fin y al cabo, su interior siempre está protegido por las fundas, lo que hace que se mantenga prácticamente perfecto durante muchos años.



Estilos variados

Dicho esto, podréis pensar que sin duda el nórdico es el que tiene más ventajas, pero también debes pararte a pensar con qué estilo está decorada tu habitación, ya que los nórdicos también tienen desventajas y es que no resultan igual de vistosos o elegantes que un edredón.

El estilo minimalista se puede adecuar a ambos materiales, sin embargo resulta complicado que una habitación tendente más al barroquismo y a la decoración recargada quede igual de bonita con un nórdico que con un edredón.

Es probable que si el estilo con el que está vestida la estancia es clásico, el edredón sea la opción por la que debas decantarte, ya que siempre dará mayor presencia y elegancia.

Si lo que buscas es la practicidad, tienes hijos y poco tiempo, lo mejor es que te decantes por los nórdicos, de esa manera solo tendrás que lavar o cambiar las fundas tantas veces como quieras, sin tener que hacer una inversión excesivamente grande.

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