¿Quién dice que los melocotones no son para el otoño?

Aunque todos asociamos su aroma y sabor al verano, lo cierto es que octubre nos regala el que es considerado uno de los mejores del mundo: el melocotón de Calanda

Nacen y crecen en las provincias de Teruel y Zaragoza, donde las condiciones climáticas y geográficas le aportan un sabor exquisito, pero llegan a todas partes de España y, un pequeño porcentaje de la producción también viaja al extranjero para dejarnos disfrutar de su aroma suave y afrutado: son los melocotones de Calanda.

Con apenas 50 calorías por cada 100 gramos de producto, los melocotones son grandes aliados de nuestra salud. Nos aportan una importante dosis de fibra y potasio con cada mordisco y su piel es muy rica en vitamina A. Sí, no tienes por qué pelarlos. Y aunque para muchos son una fruta típica de los meses de verano, octubre se reserva la producción del que es considerado uno de los mejores del mundo. Búscalos en el supermercado, no puedes perdértelos. Para nosotros, son imprescindibles.

¿Qué tienen de mágico estos melocotones?

Entre las más de dos mil variedades que tiene el melocotón, los de Calanda son una auténtica joya de la (nuestra) gastronomía. Su especie es la Prunus Pérsica, procedente de la variedad autóctona amarillo tardío. Y es que su color y su aroma les delatan; además de la etiqueta negra que llevan pegada a su fina piel y que nos confirma que tienen Denominación de Origen Protegida. Algo tan exquisito tenía que tenerla. Y no, no podían disfrutar de una vida demasiado larga. Son como una edición limitada con apenas dos meses de consumo: octubre y, si tenemos suerte con la cosecha, también noviembre.

Una denominación de origen que cumple veinte años (el auge del melocotón comenzó en los años 80, pero no fue hasta 1999 cuando se consiguió la protección de la UE para esta fruta comercializada principalmente en España) y que solo se concede cuando se ha comprobado que los frutos poseen la homogeneidad, color, dureza y nivel de azúcar que les corresponde. Unas exigencias que nos lleva a poner en valor la técnica de cultivo en la que se cada pieza crece a una distancia mínima entre ellas de 20 centímetros, que nos asegura un fruto más voluminoso y carnoso, y que ha sido sometido a un embolsado manual que los protege de agentes externos. Un proceso completamente artesanal que se mantiene en pleno siglo XXI.

melocoton-calenda-aragon

¿Cómo los conservo?

Antes de pensar en cómo guardarlos en casa, tienes que fijarte en lo que compras. Intenta que las piezas no tengan golpes, pues su pulpa es muy sensible y se nos estropearían rápidamente, y que no posean manchas verdes, pues estaríamos ante unos melocotones que han sido recogidos antes de tiempo.

Una vez en casa, déjalos un par de días a temperatura ambiente, evitando la luz del sol, para que maduren bien y adquieran ese color amarillo tan característico. Después guárdalos en el frigorífico, separados del resto de frutas. Si hemos acertado, deberían durarnos en perfecto estado entre cinco y diez días.

Recetas para aprovechar todo el sabor de los melocotones

Los melocotones, sean de Calanda o no, son una fruta estupenda para consumirse en crudo y con su piel bien lavada. Pero también saben cómo enriquecer un plato de forma extraordinaria, ya sea dulce o salado. Te damos unas cuantas ideas para que puedas disfrutarlos, entre las que destacamos dos: la que los emborracha con vino y la que los mezcla con chocolate.

melocotones-calanda-vinoVER RECETA

Paso a paso: melocotones de Calanda al vino

 

milhojas-melocoton-chocolateVER RECETA

Paso a paso: milhojas de chocolate y melocotón

 

melocotones-almibar-mentaVER RECETA

Paso a paso: melocotón en almíbar con menta fresca

aceitunas-negras-teruel-melocotonesVER RECETA

Paso a paso: aceitunas negras de Teruel con aliño de melocotón

bizcocho-melocoton-chocolate

Paso a paso: brownie de melocotón

 

Más sobre

Read more