'Cupcakes' de chocolate con galleta Oreo

Dificultad: Fácil

Tiempo de elaboración: 50 minutos

Número de raciones: 8

Autor: ¡HOLA! Cocina

Se trata de unos pequeños bocados de chocolate y galletas Oreo que se elaboran como si fuesen 'cupcakes', pero de una forma diferente: la masa que da algo más densa y cremosa, además de prescindir del clásico 'frosting' o cobertura que suele recubrir estos dulces.

receta-postre-oreo-chocolate

Dificultad: Fácil

Tiempo de elaboración: y 50 minutos 50 minutos

Número de raciones: 8

Autor: ¡HOLA! Cocina

Se trata de unos pequeños bocados de chocolate y galletas Oreo que se elaboran como si fuesen 'cupcakes', pero de una forma diferente: la masa que da algo más densa y cremosa, además de prescindir del clásico 'frosting' o cobertura que suele recubrir estos dulces.

Ingredientes

  • 1 paquete galletas oreo
  • 150 g harina
  • 125 g azúcar blanco
  • 25 g cacao en polvo
  • 50 g chocolate fondant
  • 1/2 sobres levadura en polvo
  • 125 g aceite de oliva
  • 35 ml leche
  • 2 ud claras de huevo

Preparación

  • Precalentamos el horno a 200 ºC.
  • Montamos las claras de huevo con el azúcar, ayudándonos de unas varillas, hasta conseguir una mezcla espumosa y blanquezina.
  • Poco a poco, y sin dejar de batir, añadimos la leche y, después, el aceite de oliva.
  • Tamizamos la harina junto al cacao en polvo y la levadura. Lo añadimos a la mezcla anterior, sin dejar de remover. Dejamos que repose durante unos 15 o 20 minutos, consiguiendo que se también se active la levadura.
  • Mientras, trituramos las galletas Oreo (reservando 8 de ellas) hasta convertirlas en polvo.
  • Ahora, agregamos a la mezcla que dejamos reposar el chocolate previamente fundido en el microondas y el polvo de las galletas Oreo.
  • Ponemos en cada uno de los moldes que vamos utilizar para nuestros 'cupcakes' una galleta Oreo como base y vamos rellenando con la crema hasta curbrir, más o menos, 3/4 partes. Aumentarán un poco su tamaño.
  • Horneamos durante 25 minutos, pinchando con un palillo para comprobar el estado de cocción. Una vez que salga limpio, es que ya están en su punto. Los sacamos y los dejamos enfríar en una rejilla.