Nutrición: Cinco claves para una cocina cardiosaludable

Te ofrecemos algunas recomendaciones para que tus menús, además de sabrosos, sean también ‘amigos’ del corazón

Las enfermedades relacionadas con problemas cardiovasculares son hoy en día la primera causa de mortalidad mundial. Una de las causas más frecuentes que inciden en este tipo de enfermedades son el sobrepeso y la obesidad. Las cifras son realmente preocupantes; según datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2014 más de 1.900 millones de adultos tenían sobrepeso en todo el mundo y, de entre ellos, 600 millones eran obesos. Algo, además, que ha dejado de afectar únicamente a los países desarrollados, convirtiéndose también en un problema en los países en vías de desarrollo.

Atajar el problema depende de diversos factores, algunos de ellos (los que tienen que ver con medidas a gran escala por parte de los gobiernos, tribunales, empresas de alimentación…) son, por desgracia, más complejos. Sin embargo, a nivel individual sí podemos luchar contra esta ‘epidemia’ poniendo en práctica una serie de gestos sencillos que nos ayudarán a prevenir este tipo de enfermedades. Gestos que, en gran medida, tienen que ver con nuestra alimentación diaria. Estos son algunos consejos concretos que, en este sentido, podemos seguir para disfrutar de una cocina cardiosaludable:

  • Cocciones
    Es importante priorizar las cocciones suaves y que no incrementen la cantidad de grasa de los alimentos: plancha, vapor, horno y papillote, entre otras, son opciones versátiles que permiten potenciar las cualidades de los alimentos.
  • Salsas
    Para una cocina 'con mucho corazón' se priorizará el aceite de oliva (grasa monoinsaturada que ejerce un efecto beneficioso sobre la salud cardiovascular) para la preparación de salsas y aliños, en detrimento de mantequillas, natas, etc (grasas saturadas que ayudan a incrementar los niveles de colesterol).
  • Proteínas
    Es importante priorizar las carnes magras o poco grasas: carnes blancas (pollo, pavo, conejo); pescados (sobre todo el azul posee ácidos grasos Omega 3, con efectos beneficiosos sobre el colesterol); huevos (hasta tres a la semana); y limitar el consumo de las carnes más grasas, los embutidos, etc…
  • Los ‘superalimentos’ que cuidan el corazón
    Hay alimentos que por sus efectos beneficiosos pueden ser considerados como aliados a la hora de luchar contra el colesterol: frutos secos (en especial, las nueces), cereales y harinas integrales, legumbres, frutas y verduras.
  • Alimentos funcionales
    Los lácteos reductores de colesterol y otros alimentos funcionales enriquecidos con esteroles vegetales aportan una ayuda suplementaria cuando es necesario reducir los niveles de colesterol.

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