Productos 'gourmet': consejos y recetas para disfrutar del 'foie'

Su exquisito sabor y delicada textura hacen de él una 'delicatessen' digna del mejor festín culinario

Jamón ibérico de bellota, marisco, la trufa blanca del Piamonte, los vinos Gran Reserva... son sólo algunas de las delicatessen que suelen formar parte de cualquier lista de productos gourmet que se precie, en la que tampoco falta (o así debería ser) el manjar que hoy nos ocupa: el delicado y exquisito foie, cuyas ‘bondades’ ya eran conocidas desde la Antigüedad; egipcios, griegos y romanos ya disfrutaban de este producto, confeccionado a base de hígado de oca o pato, con múltiples e interesantísimas posibilidades en cocina: a la plancha, caramelizado, junto a una guarnición de frutas del bosque, en virutas en ensalada, sobre un solomillo, acompañado por una confitura de higos, ciruelas... Estos son algunos consejos y pistas para sacarle el máximo partido:

  • El foie gras se vende crudo, mi cuit o cuit. En el primer caso deberemos prepararlo nosotros mismos y evitar siempre comprar un foie gras de color ocre; elígelo rosado.
  • Es deseable no esperar demasiado para consumirlo, siendo lo mejor prepararlo el mismo día o al día siguiente. El foie gras mi cuit está listo para ser consumido. Se conserva de tres a cuatro semanas en la nevera, salvo el que viene envasado al vacío, que se puede guardar hasta dos meses.
  • El foie gras de lata se mete sencillamente en la nevera. Basta abrirlo una hora antes de servirlo para que se airee como un buen vino.
  • El foie gras de semiconserva se guarda sin problemas seis meses en la nevera.
  • Antes de cualquier compra, lee atentamente la etiqueta del envoltorio, resultará una fuente de información indispensable sobre el origen y la fabricación del producto.
  • Para la presentación del foie gras, lo mejor es la sencillez: con ayuda de un cuchillo, cuya hoja se habrá pasado previamente por agua caliente, córtalo en lonchas no demasiado finas. Puedes también servirlo en su lata; si es un foie gras entero, utiliza una cucharada sopera para servirlo. El acompañamiento irá, por supuesto, en función de los gustos de cada uno, pero un pan de campaña ligeramente tostado o, unas tostas de pan y pasas pueden resultar una combinación perfecta.
  • Como te decíamos, puede ser ingrediente de las más variadas recetas. Aquí debajo, en ‘Noticias Relacionadas’ te mostramos algunos ejemplos.

Más sobre