Penélope Cruz, tan elegante como nos tiene acostumbrados, deslumbró con su belleza y elegancia a su paso por la alfombra roja de la 80ª edición de los Oscar. Por fin supimos su secreto mejor guardado: el vestido. Un diseño de color negro de plumas de alta costura de Chanel, que acompañó con complementos de Roger Vivier y joyas de Chopard. Su novio Javier Bardem se llevó el galardón al que aspiraba de mejor actor de reparto, pero a pesar de coincidir en la ceremonia evitó ser fotografiada junto al artista español. La actriz entregó el premio a la mejor película de habla no inglesa, la austriaca Los falsificadores.