El escándalo de la difusión de imágenes privadas se dio en 2014

'Celebgate': Hacker se declara culpable por robar fotos de famosas

El hacker sólo fue inculpado por robas las fotos y entrar cuentas de correo, no por la difusión del material

Al fin se hizo justicia para las víctimas del famoso Celebgate, polémica generada a partir de la difusión de imágenes privadas de varias actrices de Hollywood en 2014. Ryan Collins, de 36 años, fue inculpado por haber hackeado cuentas ajenas y por robar material privado a las estrellas de cine. La fiscalía lo exculpó por la propagación de las imágenes, y lo atribuyeron a terceros.

Jennifer LawrenceVER GALERÍA Jennifer Lawrence fue una de las más afectadas. Foto: Getty Images

Collins fue uno de los hackers que ingresó a cuentas de Apple iCloud y Gmail para robar fotografías y videos íntimos de famosas. El acusado llegó a un acuerdo al declararse culpable por violar la Ley de Fraude y Abuso Informático. De esta manera, deberá enfrentar los cargos de hackeo cibernético y acceso sin autorización a una computadora protegida para obtener información. Tras el acuerdo legal al que llegaron las autoridades y la defensa, se aconsejó que éste deba cumplir una sentencia de 18 meses.

CelebgateVER GALERÍA El pirata cibernético es acusado de robar las fotos y entrar a cuentas de correo. Foto: Getty Images

Por las fechas en las que se cometieron los delitos, Collins estaría implicado en el robo de imágenes de actrices como Jennifer Lawrence, Kate Upton y Mary Elizabeth Winstead. Las jóvenes estrellas tenían fotos sugerentes en sus cuentas y éstas fueron robadas y esparcidas por todo el Internet. Collins confesó ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos que accedió a 100 cuentas ajenas entre noviembre de 2012 y septiembre de 2014.

Otras afectadas fueron Kaley Cuoco, Kirsten Dunst, Lea Michele y Scarlett Johansson. Lawrence, una de las más afectadas por la difusión de las imágenes, dijo a la revista Vanity Fair que violar su privacidad era algo “repugnante”: “El hecho de que yo sea una figura pública y una actriz no quiere decir que yo haya pedido que me pasara esto. Es mi cuerpo, y tendría que ser mi decisión, y el hecho de que no haya sido mi decisión es absolutamente repugnante. No puedo creer que vivamos en un mundo como este”. Agregó: “No es un escándalo, es un delito sexual. Es una violación sexual y es repugnante”.

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