Francisca Lachapel y su mamá
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Mamá de Francisca Lachapel confiesa lo mal que lo ha pasado y cómo se lleva con Francesco

Doña Divina fue la invitada al podcast de Jomari Goyso, y reveló cómo es su hija en su etapa como mamá

Francisca Lachapel está enamorada de la vida, mucho más ahora que es mamá. El mes pasado, junto a su esposo Francesco Zampogna, recibió a la cigüeña que llegaba para entregarle a su bebé, Gennaro. Días antes del nacimiento del pequeño, la presentadora de Despierta América se aseguró de tener a su lado a la mejor consejera en esta nueva etapa: su mamá Doña Divina Montero. Y aún en Miami, la mujer fue la invitada del podcast de Jomari Goyso, Sin Rodeo, en donde contó cómo es Francisca como mamá, qué tan bien se lleva con Francesco y las dificultades que ha pasado en su natal Azua, en República Dominicana.

Francisca Lachapel y su bebé©@ordunatania
Divina Montero habló a detalle de cómo es Francisca en su papel como mamá

Con la dicha de conocer a Gennaro, Divina confirmó que a los nietos se les quiere de manera inexplicable. “Qué felicidad, mi corazón estaba brincando de alegría”, dijo sobre el gran día en el que conoció al bebé. “Dicen siempre (que el amor por los nietos es muy grande), pero no lo creía, ahora solo quiero estar con él, con Gennaro arriba todo el tiempo”, agregó muy sonriente.

La orgullosa abuela poco a poco ha pasado sus consejos de crianza a su hija, quien aún tiene mucho qué aprender sobre la maternidad. “Le doy sus consejitos, porque quiere vivir con el niño entre los brazos, no lo quiere soltar, le digo: ‘Mija por favor déjalo que descanse’”, reveló sobre lo feliz que está Francisca con el bebé que tanto deseaba.

Baby Gennaro, el bebé de Francisca Lachapel y Francesco Zampogna©@francisca @drishtidream
Francisca recién compartió una bella sesión de fotos de su bebé

Nada llena más su corazón de alegría que ver a su hija en este hermoso papel, y asegura que Francisca será una gran mamá, pues se la pasa hablando con Gennaro y recordándole lo mucho que lo ama. “A mí me encanta, la veo así y me da risa a veces, ella está feliz, no la veo quejarse, la veo muy contenta y sé que va a ser una buena madre”, agregó. Lo que le duele, es saber que en unas semanas, su hija tendrá que despegarse de su nieto por cuestiones de trabajo.

La relación con Francesco Zampogna

Ahora que se encuentra viviendo en la casa de su hija y su esposo, Doña Divina es testigo de la relación entre Francisca y Francesco. “Yo no tengo palabras para explicar a ese caballero, ese Francesco es un caballero, yo no sé si es porque viví tantas cosas en mi país, me quedo como ¡Wow!”, dijo muy contenta por el hombre con el que su hija formó una familia.

Francisca Lachapel©@franciscalachapel
Francisca y Francesco se casaron en diciembre de 2019, pero tuvieron que posponer su gran fiesta por la pandemia

Para Doña Divina es inevitable no comparar la dicha de su hija con sus propias experiencias: “Yo pasé cosas muy duras por mis hijos. Creía que sola no podía, siempre que busqué me equivoqué, buscaba un compañero y me equivoqué”, confesó con el corazón en la mano.

Es por ello que al ver a Francesco, se siente tranquila al saber que su hija estará bien. “Es un hombre complaciente, siempre está pendiente, le da mucho cariño. Yo los veo así juntitos y digo: ‘¡Ay Dios mío, qué bonito!, señor mantenlo así por siempre’”, dijo sobre los deseos que sólo una madre podría tener para su hija.

La realidad en su país y la ayuda de Francisca

Aunque ahora está de lo más feliz en el hogar de su hija, Doña Divina regresará eventualmente a su casa en República Dominicana, en donde la situación económica le preocupa a pesar de tener una profesión como profesora desde hace casi tres décadas. “Tengo 27 años trabajando en educación y todavía me pongo triste porque no tengo nada por ello, sino por lo que ella me da”, contó al borde del llanto.

Francisca Lachapel©@habiaunavezunafoto_
Francisca no abandona a su madre en los momentos más complicados

Sin poder aguantar las lágrimas, dijo que se ponía así de sentimental por cómo vive y lo difícil que sería sin la ayuda de su hija, quien desde que firmó su primer contrato en la TV, le envía dinero semanalmente. Y aunque Divina le decía que no se preocupara, Francisca jamás se olvida de ella y hasta le construyó una casa. “Me dijo: ‘No, yo destiné esto para ti y eso va a ser para ti’. Y así ha sido. Ella semanal siempre está presente ahí y yo bien agradecida”, expresó llena de gratitud.