Raúl de Molina

La curiosa obsesión que posee Raúl de Molina a la hora de viajar

El presentador de ‘El Gordo y la Flaca’ confiesa tener dos excentricidades de las cuales difícilmente se puede desprender

Si hay algo que le apasione de gran manera a Raúl de Molina es viajar por el mundo y disfrutar de la gastronomía en los diferentes lugares que escoge como destino turístico. Es por ello que vemos a menudo a la estrella de Univision gozando de esos grandes placeres de la vida, ya sea por trabajo o por placer.

Raúl confesó que tiene una obsesión por comprar maletas

Sin embargo, en cada uno de sus recorridos como trotamundos, hay un detalle que no puede faltar y que forma parte medular de su rutina: Raúl ha desarrollado una obsesión incontrolable por las maletas.

RELACIONADO: ¡Bodas de plata! Raúl de Molina celebra 25 años de casado a la orilla del mar en el Caribe

Así lo reveló durante una entrevista que le realizó el New York Times al conductor de televisión. “Me encantan las maletas. Tengo muchas maletas y siempre compro las últimas que salen”, confesó el querido gordo.

El carismático presentador es un trotamundos

Y es que la excentricidad que posee por las maletas atrapa de tal manera al presentador que tiene una infinidad de ellas en todos los colores y tamaños, tanto así que su esposa, Millie, se ha visto forzada a regalar o donar varias porque no tienen espacio suficiente para guardarlas en su casa.

RELACIONADO: Raúl de Molina tiene un lugar favorito en el mundo y es ¡Hawái!

Raúl ha confesado que Hawái es su destino favorito y que al menos visita la isla tres veces al año, junto a su familia, en dónde realiza todo tipo de actividades que van desde visitas a volcanes, snorkeling y por supuesto, comer en los mejores restaurantes.

Raúl también lleva siempre una máscara de gas a todos sus viajes

Pero en dicha entrevista, De Molina hizo otra revelación que tiene que ver con una singular extravagancia: no puede viajar sin llevar una máscara de gas. La razón por la que siempre lleva ese extraño objeto tiene que ver con una experiencia vivida hace 18 años, durante el embarazo de su esposa. 

Raúl ama viajar con su familia y uno de sus lugares favoritos es Hawái

“Tengo una pequeña máscara de gas que llevo en mi mochila. La tengo porque cuando mi esposa estuvo embarazada, hace 18 años, estaba en Turquía en el medio de un terremoto. Alrededor de 40 mil personas murieron por ese terremoto en las afueras de Estambul y tuvimos que dejar el cuarto (de hotel) a las 2:30 de la madrugada. Desde entonces, llevo la máscara de gas y una linterna, por si hay fuego. Te lo pones en la cara y puedes abandonar el hotel”, expresó.

Más sobre